No hay duda de que Usain Bolt es el más grande de la historia. Quiero decir, el "showman" más grande en la historia del atletismo.

Pero tal vez sea un poco apresurado declararlo el mejor atleta de todos los tiempos.

Bolt hizo algo sin precedentes al ganar los 100 y los 200 metros en dos Juegos Olímpicos seguidos. Ni siquiera el gran Carl Lewis había logrado esa hazaña. Y acompaña sus éxitos con una autopromoción infernal, ayudada por su innegable simpatía, que hace que muchos se dejen llevar por sus afirmaciones de que no hay nadie como él y de que es una leyenda viviente.

Sin embargo, el presidente del Comité Olímpico Internacional Jacques Rogge podría tener razón cuando dice que no hay que apresurarse a declarar a Bolt el mejor de la historia, que ese título todavía le corresponde a Lewis, quien ganó diez medallas, incluidas nueve de oro, a lo largo de cuatro olimpiadas. Bolt tiene cinco oros por ahora y podría agregar un sexto el sábado en el relevo corto.

Y ni hablar de Michael Phelps, con sus 22 preseas, 18 de oro, en la natación.

"Bolt ya es un ícono", comentó Rogge después que el jamaiquino ganó el jueves los 200 y completó su segundo doblete olímpico de 100-200. "Pero su carrera habrá que juzgarla cuando se retire. Que compita en tres o cuatro olimpiadas y entonces sí podrá ser una leyenda".

Rogge mencionó nombres como el del remero británico Steve Redgrave, que ganó medallas en cinco olimpiadas seguidas, y el del yatista británico Ben Ainslie, que en estos juegos se alzó con su cuarto oro consecutivo.

"Hay que ver si te puedes mantener en la cima durante casi 20 años", dijo Rogge, para quien la longevidad parece ser un requisito para entrar en la historia.

Leyenda o no, ¿quién puede discutir que Bolt es un grande?

"Los tiempos están ahí. Bolt es hoy el más rápido de la historia", declaró la retirada mediofondista mexicana Ana Guevara a The Associated Press.

Eso, sin embargo, no resuelve el debate acerca de quién es el más grande.

"Es difícil comparar gente de distintas épocas. Bolt es el mejor de su época, pero ¿quién nos dice que sus marcas no serán superadas en el futuro?", opinó Guevara. "Carl Lewis era más completo", añadió, aludiendo al hecho de que no sólo corría las pruebas de velocidad sino que ganó cuatro veces el oro en el salto en largo.

No por nada Lewis fue elegido por el COI el mejor deportista olímpico del siglo pasado. Título que, obviamente, el COI no está preparado para darle a Bolt en este siglo, que recién comienza.

La personalidad del deportista incide en estas apreciaciones. La de Bolt es desbordante y el jamaiquino tiene un enorme carisma.

"Le encanta dar espectáculo. Y ejerce una supremacía total. Pareciera que gana sin esforzarse", dijo Guevara. "Lewis tenía otro estilo. Era más serio. Tenía una concentración enorme cuando salía a la pista. Solo pensaba en la competencia. Hoy importa más el espectáculo y Bolt encaja a la perfección en este nuevo mundo".

Algunas actitudes de Bolt, no obstante, pueden resultar irritantes. Rogge, por ejemplo, lo criticó por la forma en que alardeó después de sus victorias en los 100 y 200 en Beijing hace cuatro años.

Un elemento que siempre perjudicará a Bolt en la comparación con Lewis es el hecho de que el estadounidense no solo descolló en las pruebas cortas y los relevos sino que ejerció un dominio total en el salto en largo durante más de una década.

Es tal vez eso lo que impulsó a Bolt a hablar de la posibilidad de medirse con el keniano David Rudisha en los 400.

"Creo que si me entreno para esa distancia puedo ganarle a Rudisha en los 400", afirmó Bolt.

Esa sí que sería una carrera impactante.

Rudisha está dominando los 800 como nunca nadie lo había hecho y fijó un récord mundial al ganar esa prueba en Londres, carrera que Guevara describió como "una salvajada". Los ocho participantes hicieron los mejores tiempos de su vida y registraron tiempos más bajos que los que permitieron ganar la medalla de oro en Atenas 2004 y Beijing 2008.

Lo que llama la atención es "la forma en que ganó", declaró Sebastian Coe, presidente del comité organizador y quien tuvo varios años la plusmarca de los 800. "Era una final olímpica. Exhibir tanta confianza física y mental es algo notable".

"Rudisha impuso un ritmo infernal de entrada. Pensé que no podría mantenerlo, que se quedaría al final. Pero no fue así", dijo Guevara.

Entonces qué, ¿te le animas Bolt a Rudisha en los 400 para cimentar tu lugar en la historia?