Las autoridades filipinas elevaron hoy a 60 el número de muertos causados por las inundaciones que remiten lentamente en Manila y otras provincias del norte del archipiélago tras dejar casi dos millones y medio de afectados.

Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres, el aumento en el número de víctimas es debido a muertes ocurridas a principio de semana en las afueras de Manila.

Los equipos de rescate siguen las labores de recuento de cadáveres y mantienen las faenas de búsqueda para encontrar a las siete personas dadas por desaparecidas.

En la capital, Manila, las inundaciones que ayer coparon alrededor del 60 por ciento de la superficie, han retrocedido en buena parte de la ciudad gracias a la ausencia de precipitaciones desde la noche del miércoles y al tiempo soleado.

Sin embargo, la presa de la Mesa, la principal suministradora de Manila, sigue por encima de su nivel de desborde.

Las provincias de Laguna, Pampanga, Bataan, Zambales, Bulacan y Palawan, y otros diez municipios que pertenecen al término municipal de Manila, han declarado el estado de calamidad debido a las inundaciones causadas por cuatro días de intensas lluvias.

Los copiosos aguaceros, que trajeron en 48 horas las precipitaciones habituales en todo el mes, afectaron sobre todo a la capital y a otras 14 provincias del norte de Luzón, donde el agua también remite paulatinamente.

Más de 360.000 personas se han refugiado en los centros de evacuación provistos por el Gobierno en colegios, gimnasios y otros edificios públicos y otras 265.000 han buscado cobijo en casa de familiares y amigos, según indica el último informe del Centro Nacional de Prevención de Desastres.

Las autoridades sanitarias temen que tras el desastre comience a expandirse una epidemia de leptospirosis, una enfermedad infecciosa que se contagia en zonas inundadas a través de la orina de las ratas y otros animales urbanos.

El Ministerio de Sanidad ha declarado la máxima alerta y ha pedido a los vecinos que acudan al centro médico más cercano al menor síntoma de fiebre o dolor muscular.

Expertos de las agencias internacionales han identificado el chabolismo y la acumulación de basura en el alcantarillado como las causas del elevado número de víctimas que provocan las lluvias monzónicas en Filipinas.