El Gobierno argentino anunció hoy un aumento de los derechos a la exportación de biocombustibles, cuya alícuota pasará del actual 14,2% a un 24,2% a partir de este sábado.

Asimismo, el Gobierno de Cristina Fernández resolvió quitar algunos beneficios fiscales que funcionaban como incentivo a la exportación de biodiesel, combustible del que Argentina es el mayor proveedor mundial.

El Ejecutivo alegó que "a partir de las políticas de promoción instrumentadas, el complejo oleaginoso, en general, y la producción de biodiesel, en particular, se han establecido como actividades consolidadas, competitivas y de elevada rentabilidad".

"En este momento tenemos una industria madura, pujante y que es líder mundial. Entendemos que la industria está madura y no hace falta ayudarla", dijo en rueda de prensa el viceministro de Economía argentino, Axel Kicillof.

El funcionario precisó que el año pasado Argentina alcanzó exportaciones de biodiesel por 2.000 millones de dólares.

En el país existe una veintena de plantas productoras de biodiesel localizadas principalmente en el sur de Santa Fe, cerca a la zona productora de aceite de soja, derivado oleaginoso utilizado para elaborar biocombustibles.

El sector ha experimentado un fuerte crecimiento en Argentina desde que en 2006 se aprobó una ley que obliga a mezclar desde 2010 los combustibles tradicionales con componentes renovables.