Quien recorra una playa, lo hará sobre arena pero Nick Wallenda no la quería en su trayecto: una cuerda tensada a unos 30 metros (100 pies) de altura.

"(La cuerda) se sentía muy resbalosa", dijo el temerario al término de su hazaña del jueves.

Debido a la dificultad por la arena, Wallenda había considerado efectuar descalzo su caminata que abarcó una distancia de 396 metros (1.300 pies).

Sin embargo, al final, Wallenda decidió utilizar los zapatos de piel de reno y gamuza que le había confeccionado su madre y completó el recorrido sin dificultad.

Wallenda, integrante de séptima generación de la famosa familia de temerarios que monta espectáculos desde hace dos siglos, cumplió una hazaña peligrosa más en la que desafió la muerte.

En junio, Wallenda efectuó una camina más larga y a mayor altura sobre una cuerda tensada en las cataratas del Niágara.

En esta ocasión, el temerario no utilizó arnés de seguridad y las gaviotas lo sobrevolaban.

Un par de avionetas que tiraban de una pancarta se acercaron a toda velocidad y embarcaciones con personas llegaron a la playa. Todos los ojos en el lugar centraron su mirada en Wallenda en las alturas, salvo algunos salvavidas diligentes.

Las autoridades locales dijeron que unas 150.000 personas presenciaron el acto en el que el temerario cubrió en media hora el recorrido, con cuidado, paso a paso.