Hombres fuertemente armados dispararon contra una patrulla del ejército cerca de una universidad en el sur de Filipinas y atacaron dos puestos militares cercanos, matando a tres soldados y a un niño, en lo que al parecer fueron asaltos coordinados, dijeron las autoridades el jueves.

Más de una decena de soldados viajaban en un camión cerca de la Universidad Estatal de Mindanao en la ciudad de Marawi, predominantemente musulmana, el miércoles por la noche cuando unos 15 hombres atacaron la patrulla. Los soldados respondieron al ataque e hirieron a varios de los asaltantes, que escaparon luego de un tiroteo de unos 30 minutos, dijo el coronel Daniel Lucero.

Tres soldados murieron y otros 10 resultaron heridos, dos de ellos gravemente, además de tres automovilistas que pasaban por el lugar, dijo Lucero.

Otros pistoleros que se piensa estaban relacionados con los del primer ataque atacaron más tarde dos puestos del ejército. Un niño murió a causa de los disparos cerca de uno de los puestos, dijo Lucero, y añadió que los soldados estaban persiguiendo a los atacantes.

Se piensa que los atacantes son pandilleros al servicio de políticos que quieren hostigar a ejército por respaldar las gestiones del gobierno y la policía para combatir el fraude electoral en los comicios congresionales y locales del año próximo limpiando una lista de electores notoria por incluir a votantes no existentes. Esa práctica fraudulenta ha permitido a políticos retener el poder durante años, dijo Lucero.

La campaña antifraude en Marawi llevó a la reciente exclusión de 24.000 nombres sospechosos de la lista de votantes, enfureciendo a políticos corruptos, dijo. Desde entonces, soldados han sido blancos de ataques similares al menos en cuatro ocasiones.

Marawi, unos 810 kilómetros (505 millas) al sureste de Manila, está en una región volátil con una larga presencia de guerrillas musulmanas y otros grupos armados y con una reciente historia de fraude electoral y violencia.