El sindicato de médicos municipales realizaba el jueves una huelga de 24 horas en todos los hospitales públicos de esta capital en rechazo a las crecientes agresiones físicas y verbales que sufren los profesionales de la salud.

La huelga de la Asociación de Médicos Municipales se cumplía en los 33 hospitales y los 44 centros de atención primaria capitalinos en apoyo al personal del Hospital Santojanni, que el lunes fue víctima de la agresión de un grupo de 60 personas, en su mayoría mujeres, que irrumpieron en el nosocomio para protestar por la muerte semanas atrás de una joven en un caso de presunta mala praxis.

Los servicios básicos de atención estarán garantizados en los hospitales donde se realiza la protesta, los cuales reclaman un plan de seguridad para evitar la creciente agresividad del público al que atienden, los robos dentro de las instalaciones y la irrupción de delincuentes que traen a cómplices con heridas de bala, a los que los médicos tienen que atender a punta de pistola.

El sindicato de médicos municipales dijo a medios de prensa que "uno de cada dos médicos recibió durante su carrera algún tipo de agresión", según "encuestas de distintas sociedades científicas del país".

El representante del gremio médico en el Hospital Santojanni, Marcelo Struminger, señaló a medios de prensa que "el paro es total y esto demuestra que las medidas de seguridad que se implementaron en los hospitales porteños no sirven".

"Nos vamos a oponer a que existan situaciones de violencia que encima deriven en heridas de médicos, enfermeras, otro tipo de empleados o pacientes", dijo Struminger. Personal del Hospital Santojanni realizó la víspera un cese de actividades.

Struminger fue uno de los médicos, administrativos y auxiliares golpeados en el violento incidente ocurrido en ese nosocomio los agresores --que aún no han sido identificados-- irrumpieron en el establecimiento, causaron destrozos en el mobiliario y escribieron "asesinos" y "justicia" en las paredes, en repudio a la muerte de Jennifer Farías. La joven falleció en ese hospital tres días después de haber dado a luz por no recibir la atención adecuada, según denuncian sus familiares. El supuesto caso de mala praxis es investigado por la justicia.

La vicejefa del gobierno capitalino, María Eugenia Vidal, dijo a periodistas que comprende "el temor de los médicos y enfermeras" y consideró necesario que "la policía federal vuelva a hacerse cargo de (la seguridad en) los hospitales".

"La ministra (de Seguridad de la Nación, Nilda) Garré la retiró arbitrariamente hace unos meses y estamos pagando las consecuencias. Lejos de ser una ciudad donde el delito bajó, es una ciudad donde la violencia es cada vez mayor", sostuvo.

También consideró que el ataque al Hospital Santojanni no fue "espontáneo", producto de "un familiar que se enoja" sino más bien causado por una "patota (pandilla) política".

Los médicos en paro recibieron el respaldo de distintas entidades gremiales y médicas y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.