El depuesto presidente de Madagascar, Marc Ravalomanana, y el gobernante de facto, Andry Rajoelina, concluyeron hoy sin acuerdo en las islas Seychelles una nueva reunión, la segunda en dos semanas, sobre la crisis política que vive el país desde el golpe de Estado de 2009.

En una declaración a los medios al llegar al aeropuerto de Antananarivo, Rajoelina culpó a su rival por el fracaso de las conversaciones de los últimos dos días, auspiciadas por la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC).

"He avanzado varias propuestas, pero el hombre (Ravalomanana) no cambia nunca. El exiliado de Sudáfrica pretende, cueste lo que cueste, retomar las riendas del país. Pero hemos dejado claro que nunca podrá volver al poder", dijo el gobernante.

Tras este nuevo fracaso, representantes de la troika (Sudáfrica, Zambia y Tanzania) de la SADC, viajarán este viernes a Madagascar para intentar limar diferencias y elaborar un informe.

Ese documento será presentado la próxima semana ante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la SADC en Maputo, donde los líderes del bloque abordarán la crisis malgache.

Rajoleina opinó a ese respecto que la SADC no puede ejercer presión sobre temas que no figuran en la hoja de ruta acordada el año pasado, que preveía la celebración de elecciones y un Gobierno de Transición dirigido por él mismo.

La Comisión Electoral Nacional Independiente para la Transición (CENIT) malgache anunció el pasado día 1 que las elecciones presidenciales se celebrarán el 8 de mayo de 2013.

Preguntado si concurrirá como candidato a esos comicios, Rajoelina respondió, de manera evasiva, que todo dependerá de si esa posible candidatura es lo conveniente para el país.

Rajoelina y Ravalomanana, que vive exiliado en Sudáfrica, ya se reunieron el pasado julio en las Seychelles, pero no lograron, al igual que este jueves, alcanzar un acuerdo para impulsar la transición.

Ravalomanana ha sido condenado a cadena perpetua en Madagascar por la muerte de 30 manifestantes de la oposición asesinados por la Guardia Presidencial en febrero de 2009, antes del golpe de Estado, cargos que él considera infundados.

El mandatario depuesto ha intentado volver en dos ocasiones a la isla, pero no logró aterrizar debido a las amenazas de detención y el riesgo de enfrentamientos entre partidarios de ambas facciones.

Desde el golpe de Estado, el régimen de Rajoelina está sometido al ostracismo internacional y suspendido dentro de la Unión Africana y la SADC mientras no se restablezca el orden constitucional.