Funcionarios japoneses prometieron el jueves buscar crear una sociedad menos dependiente de la energía nuclear en el marco de la conmemoración del 67mo aniversario de la bomba atómica en Nagasaki.

Alrededor de 6.000 personas se reunieron en un parque de paz cerca del epicentro de la explosión de 1945. Entre los asistentes había estudiantes y el alcalde de uno de los pueblos más afectados por el desastre de la planta nuclear del año pasado.

Casi un año después del segundo peor desastre en una planta nuclear en el mundo, persiste la preocupación respecto de la seguridad de la energía nuclear y los efectos de la radiación.

El alcalde de Nagasaki Tomihisa Taue dijo que el accidente de la planta Dai-ichi en Fukushima, que colapsó a causa del tsunami de marzo del año pasado, expuso los riesgos de la tecnología nuclear.

Taue instó a Japón a realizar planes concretos para lograr una sociedad sin energía nuclear y pidió que se renovaran los compromisos de una prohibición mundial de las armas nucleares.

"Mucha gente en Fukushima aún vive con miedo de los efectos de la radiación", dijo Taue.

El primer ministro Yoshihiko Noda renovó su promesa de buscar una menor dependencia de la energía nuclear mediante una plataforma política a mediano y largo plazo que estará lista en unas semanas.

"Vamos a elaborar una estructura energética que pueda asegurar la seguridad del pueblo", agregó.

Japón está elaborando sus políticas energéticas para los próximos 20 años. El gobierno de Noda está tomando una decisión de cuánto debe reducir Japón la generación de energía nuclear para 2030.

En un período de tres días en 1945, Estados Unidos dejó caer dos bombas atómicas en Japón, la primera en Hiroshima, donde murieron unas 140.000 personas, y luego en Nagasaki, con otros 70.000 muertos. Los ataques ocasionaron la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial.

Estados Unidos envió a su embajador, John Roos, a Nagasaki por primera vez este año, luego de que el año pasado fuera otro diplomático de menor rango a la ceremonia.