El tifón "Haikui", que el miércoles azotó el centro de Shanghái y que dejó al menos dos muertos y dos millones de evacuados a su paso por el este de China, ha perdido intensidad y se desplaza hacia el interior del país como tormenta tropical.

En la provincia costera de Zhejiang, al sur de Shanghái, por donde entró el tifón en la madrugada del miércoles ya se ha abandonado la alerta roja, mientras el fenómeno natural se dirige hacia el noroeste para adentrarse en la vecina provincia de Anhui, recoge hoy la agencia de noticias Xinhua.

A su paso por Shanghái, el primer tifón que atravesaba la ciudad en los últimos siete años dejó dos muertos, que fallecieron al caerles encima cristales y escombros desde gran altura.

El "Haikui" afectó en Zhejiang a más de cuatro millones de personas, 1,5 millones de las cuales fueron evacuadas como prevención, y provocó pérdidas económicas de más de 10.000 millones de yuanes (1.270 millones de euros, 1.575 millones de dólares), así como un apagón que afectó al menos a 400.000 personas.

En la ciudad costera de Ningbo dos edificios se derrumbaron por el tifón.

En Shanghái ya se ha superado incluso la alerta naranja por la lluvia, y el sistema de transporte público se ha restaurado con normalidad, así como el tráfico aéreo, que llegó a sufrir hasta 700 cancelaciones, recoge hoy el diario "Shanghai Daily".

Unos 2.000 pasajeros están en espera de poder retomar sus vuelos en los dos aeropuertos de la ciudad, mientras cientos reclaman compensaciones por las cancelaciones ferroviarias del miércoles.

El tráfico marítimo sigue por ahora cancelado, y desde el martes 7 por la noche no se permite entrar y salir a un solo buque de Shanghái, que alberga el puerto mercante más activo del planeta, y donde más de 6.000 barcos permanecen a la espera de que amaine el temporal, junto a otros 18.000 en la vecina provincia de Jiangsu.

Entre los daños causados por el tifón en Shanghái está el derrumbe de una torre de telecomunicaciones de 50 metros abandonada, que se desplomó sobre un edificio de viviendas en el distrito de Minhang, sin causar víctimas.

Además se ha cortado el tráfico en una calle de la zona financiera de la ciudad, donde se teme que los efectos del tifón sobre las obras del segundo rascacielos más alto del mundo, que en 2015 tendrá 121 pisos y 632 metros (de los que hay construidos más de 350), provoquen la caída de varios andamios que están afectados.

Cerca de 400 calles y un millar de barrios residenciales de la ciudad se vieron inundados el miércoles y unos 100.000 habitantes sufrieron también apagones en el suministro eléctrico en algún momento del día, mientras unos 30.000 árboles resultaron también dañados o derribados.

"Haikui" es el tercer tifón que azota el este de China en la última semana, tras el paso de "Saola" y "Damrey", que dejaron 23 muertos y nueve desaparecidos.