El presidente de Paraguay, Federico Franco, mantuvo hoy el primer diálogo con dirigentes de grupos de campesinos "sin tierras" para tratar de evitar nuevas invasiones de haciendas como las registradas recientemente en el noreste del país.

El gobernante conversó con los dirigentes y con autoridades de las zonas más afectadas por esa situación en la sede de Gobierno, donde ratificó el interés en recuperar un predio en disputa en Curuguaty, al noreste de Asunción, donde 17 personas perdieron la vida en un enfrentamiento durante una operación de desalojo el 15 de junio pasado.

"Esta iniciativa que tiene el Gobierno es de suma importancia para que la gente pueda sentarse a dialogar (...) para que se pueda conseguir ese pedazo de tierra para los campesinos", dijo el diputado por el departamento de Canindeyú, Herminio Dávalos, en declaraciones de las que la Presidencia se hace eco.

Durante la reunión también se habló del foco de conflicto que persiste en torno a una hacienda de producción de soja de Ñacunday (este), donde los "sin tierras" realizan constantes ocupaciones bajo el argumento de que se tratan de terrenos estatales adjudicados ilegalmente a colonos brasileños.

"Nos vamos conformes de la reunión", expresó Eduardo Arguello, dirigente de la comisión campesina Santa Lucía de Ñacunday, citado por la agencia pública "IP Paraguay".

Sobre la situación de Ñacunday, los campesinos solicitaron a Franco la compra de las tierras, mientras que el gobernante les exhortó a conseguir una carta de oferta para que el Estado inicie el tramite para la adquisición de propiedades en esa región.

El Gobierno comenzó el 30 de julio pasado un censo de la zona de Curuguaty, en Canindeyú, ocasión en la que el presidente del Instituto de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert), Luis Ortigoza, reiteró la voluntad "indeclinable" de recuperar para el Estado el terreno en disputa.

La matanza ocurrida en Curuguaty, un hecho sin precedentes en el país, fue uno de los detonantes de la destitución del presidente Fernando Lugo, que fue sometido el 22 de junio pasado a un "juicio político" en el Parlamento por mal desempeño en sus funciones.

El caos en los registros de propiedad complica una solución al conflicto por la tierra en Paraguay, donde un tercio de la superficie arable del país fue adjudicado irregularmente durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-89) y los 15 años posteriores, según un informe de 2008 de la CVJ.