El ministro francés de Asuntos Exteriores, Laurent Fabius, criticó al expresidente Nicolas Sarkozy, por su intervención pública sobre el conflicto sirio en el que había cuestionado la actitud del nuevo Gobierno francés y se pronunciaba por una acción rápida de la comunidad internacional.

"Me sorprende que Sarkozy quiera suscitar una polémica en un tema tan grave, cuando se esperaría otra cosa de un antiguo presidente", señaló Fabius, en una entrevista publicada hoy por "Le Parisien".

El ministro socialista sugirió que el anterior jefe de Estado conservador con su iniciativa quería hacerse perdonar que cuando estaba en el poder había recibido con todos los honores protocolarios al presidente sirio, Bachar el Asad.

En cualquier caso, insistió en que "en circunstancias tan graves, es mejor hacer bloque con la política de su país. Sobre todo cuando esta política está apoyada por el conjunto de los países árabes y por la comunidad internacional, a excepción de Rusia, China e Irán".

El jefe de la diplomacia francesa también cargó con la comparación hecha el martes por Sarkozy, en un comunicado conjunto con el jefe del Consejo Nacional Sirio, Abdel Baset Saida, de la situación de Siria con la de Libia, en la que hubo una intervención militar internacional en la que Francia estuvo precisamente en la iniciativa.

"La situación de Siria es evidentemente muy diferente a la de Libia" en primer lugar por su posición "geoestratégica" junto al Líbano, Israel, Turquía, Jordania e Irak y porque dispone de importantes arsenales de armas, sobre todo químicas, argumentó.

"Las diferencias son tan manifiestas que ningún país ha pedido, ni querido una intervención militar, lo que no era el caso para Libia. Todo eso hace que esté sorprendido de que se pueda haber ejercido importantes responsabilidades y ofrecer un análisis tan rápido", concluyó.

Sarkozy y Abdel Baset Saida habían explicado en su comunicado conjunto que en la conversación del martes "constataron la completa convergencia de sus análisis sobre la gravedad de la crisis siria y sobre la necesidad de una acción rápida de la comunidad internacional para evitar masacres".

También pusieron el acento en que "hay grandes similitudes con la crisis libia", en la que una coalición internacional dirigida por Francia y el Reino Unido, y en la que Sarkozy tuvo un papel protagonista, organizó una operación militar de ayuda a la oposición que derrocó en 2011 el régimen de Muamar al Gadafi.