El ministro de Hacienda chileno, Felipe Larraín, advirtió hoy que la economía chilena se va a desacelerar en los próximos meses y consideró "imposible" que el país no sienta los efectos de la crisis europea en un mundo globalizado.

"Vamos a tener que seguir trabajando porque la economía chilena se va a desacelerar. No hay ninguna duda", señaló el ministro al participar en un seminario económico en la capital chilena.

"Porque es imposible que una economía que está inmersa en un mundo globalizado no vaya a sentir o vaya a poder seguir creciendo como hasta ahora", agregó Larraín.

El ministro de Hacienda destacó el "favorable" escenario económico para Chile, que en junio creció un 6,2 por ciento interanual y acumula, según datos preliminares, una expansión del 5,5 por ciento en el primer semestre.

Pese a estas cifras, Larraín indicó que el Gobierno no puede "cantar victoria" y llamó a actuar con realismo.

El responsable de las finanzas públicas consideró que la posible desaceleración será en Chile más suave que en "la gran mayoría" de los países, y podría golpear especialmente el valor y volumen de las exportaciones chilenas.

"El efecto dominó de la crisis externa pareciera que no se está dando en Chile, pero no se pueden sacar conclusiones definitivas para el 2012 por las cifras del primer semestre", señaló.

El mensaje de cautela del Gobierno coincide con el del presidente del Banco Central, Rodrigo Vergara, quien el martes pasado auguró una ralentización de la economía chilena durante el segundo semestre del año tras el "sorprendente" comportamiento en los seis primeros meses.