Estados Unidos es partidario de retirar de Siria a los observadores desarmados que la ONU tiene todavía desplegados en el país árabe cuando su mandato expire el 20 de agosto, debido a la extrema violencia que vive la nación, aseguró hoy la embajadora de Washington ante la ONU, Susan Rice.

"El uso extremado de violencia y de armamento pesado por parte del Gobierno (sirio) no permite en estos momentos a unos observadores que están desarmados cumplir con la labor que se les encargó", dijo Rice ante la prensa en la sede central de la ONU.

El Consejo de Seguridad de la ONU debe decidir pronto el futuro que depara a la Misión de Observación de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS), después de que en julio sus miembros alcanzaran un acuerdo de mínimos para ampliar su mandato hasta el próximo 20 de agosto.

"No existe ningún cese de la violencia o alto el fuego que tengan que comprobar. Están arrinconados desde hace muchas, muchas semanas, por lo que creemos que esa parcela de actividad de la ONU no puede funcionar como el Consejo esperaba cuando se autorizó", añadió la embajadora estadounidense.

Tras el tercer doble veto efectuado por Rusia y China en el Consejo de Seguridad sobre Siria, sus quince miembros alcanzaron el pasado 20 de julio un acuerdo de mínimos para acordar "una extensión final" del mandato de las UNSMIS si no acaban los bombardeos de las zonas urbanas y desciende el nivel de violencia.

"Viendo las condiciones actuales sobre el terreno, nos cuesta creer que en el tiempo que queda se darán las condiciones establecidas en la resolución 2.059 para que la misión pueda continuar", explicó la diplomática norteamericana sobre las requisitos fijados en julio.

El máximo órgano internacional de seguridad tiene previstas consultas sobre el asunto el próximo 16 de agosto, cuando deberá decidir qué hacer en vista también a las recomendaciones que le transmita el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el subsecretario general para Operaciones de Paz, Hervé Ladsous.

Rice se mostró decidida a buscar "alternativas" a la presencia de la ONU en Siria, donde aseguró que el organismo mantendrá "un equipo en el país, con presencia humanitaria", e incluso abrió la puerta a considerar "otras recomendaciones de naturaleza más política", aunque no detalló cuáles.

Dijo también que el Consejo espera a conocer pronto las propuestas de Ban y la Liga Árabe sobre el sustituto del todavía enviado especial, Kofi Annan, aunque no habló de los candidatos que llenan las quinielas, en las que se han colado los españoles Miguel Ángel Moratinos y Javier Solana, además de varios candidatos árabes.

"Esperaremos que vengan y nos expongan sus pensamientos sobre quién debe ser el mejor candidato", aseguró Rice, quien destacó que el puesto de enviado especial "no es un trabajo fácil", pero que Annan lo cumplió de manera "admirable" hasta que no pudo con la "comprensible frustración".

El conflicto sirio fue analizado hoy en Teherán por varias organizaciones y países, entre ellas la ONU, Rusia, China y la India y algunos estados de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA), en una alternativa a la iniciativa occidental y árabe del Grupo de Amigos de Siria.

A esa reunión, en la que no estuvo Annan, Ban Ki-moon envió un mensaje en el que aseguró que es "crucial" que el Gobierno de Bachar al Asad dé "el primer paso" para detener la violencia, ya que su "intransigencia y rechazo a cumplir con el plan de paz ha sido el mayor obstáculo para iniciar un proceso político pacífico y ha garantizado la falta de confianza de la oposición".