Como "algo fenomenal" calificó el cubano Leonel Suárez la medalla de bronce que embolsó el jueves en el decatlón olímpico, repitiendo el metal que se llevó hace cuatro años en Beijing.

Suárez sumó 8.523 en los 10 eventos realizados en dos días. El estadounidense Ashton Eaton, actual poseedor del récord mundial, se quedó con la presea dorada al registrar 8.869 puntos y su compañero de equipo Trey Hardee se llevó la de plata con 8.671.

Suárez, de 25 años, dijo que su actuación lo dejó "más que conforme", teniendo en cuenta que en el último año atravesó por un sinfín de problemas.

Recordó que tras los Panamericanos de Guadalajara 2011, en los que ganó el oro, se vio en principio afectado por "una presión arterial" y luego por una serie de lesiones que le impidieron entrenarse con normalidad.

Tranquilo, meciendo una botella de agua en su mano derecha, el nativo de Holguín señaló que su objetivo ahora es tratar de superar a los decatlonistas de los Estados Unidos, que en general vienen dominando esa prueba en los últimos tiempos.

"Soy el único latinoamericano en el podio y ese me da gran satisfacción", destacó Suárez. "Pero ahora tengo otro objetivo mayor que es tratar de tú a tú a los estadounidenses".

El bronce ayudó a atenuar la desazón que causó entre los cubanos el abandono de Dayron Robles en la final de los 110 con vallas el miércoles debido a una lesión. Robles era campeón olímpico y dueño del récord mundial de la prueba.

Fue además la segunda presea cubana en atletismo, pues se sumó a la de plata que obtuvo Yarisley Silva el lunes en el salto con pértiga femenino.

El chileno Gonzalo Barroilhet terminó en el puesto 13, el cubano Yordani García en el 14, y el brasileño Luiz Alberto de Araujo en el 19.