El esperado juicio por asesinato contra Gu Kailai, esposa del defenestrado líder chino Bo Xilai, comenzó hoy en un tribunal de Hefei (este de China), según confirmaron funcionarios locales.

A la vista, a puerta cerrada y que culmina el mayor escándalo en una década en las altas esferas políticas chinas, se ha permitido el acceso de dos diplomáticos británicos.

Se desconoce cuánto se prolongará la vista contra Gu y el asistente de su familia Zhang Xiaojun por la muerte en noviembre del empresario británico Neil Heywood, aunque se cree que transcurrirá con rapidez y podría concluir hoy mismo o, a lo sumo, este viernes.

En un país donde el 98 por ciento de los juicios encuentra culpable al acusado, y donde ya la propia agencia de noticias oficial, Xinhua, ha indicado que "los hechos son claros y las pruebas irrefutables y sustanciales", el veredicto de culpabilidad contra Gu se da prácticamente por seguro.

Los analistas consideran que la condena será a muerte -el homicidio es uno de los delitos que se castiga con la pena capital en China- aunque suspendida, una figura legal que permite conmutar la sentencia de muerte por una de prisión si el reo ha mostrado buen comportamiento durante un periodo determinado.

Con ello, las autoridades buscan poner fin a lo que ha sido el mayor escándalo de los últimos tiempos en la política china, dos meses antes de que se celebre, este octubre, el Congreso del Partido Comunista de China en el que se renovará toda su cúpula, un proceso que ocurre cada diez años.

Antes de su caída en desgracia el pasado abril, se daba por seguro que Bo Xilai, hasta entonces jefe del Partido Comunista en la populosa ciudad de Chonqing y uno de los políticos más populares del país, sería uno de los nuevos integrantes del Comité Permanente del Politburó, el órgano de dirección colegiada del PCCh.

El escándalo se desató el pasado febrero cuando Wang Lijun, vicealcalde de Chongqing (centro) y mano derecha de Bo, pidió asilo en el consulado de EEUU en la localidad de Chengdu, próxima a Chongqing.

Allí Wang (que también podría ser condenado a muerte si se le acusa de traición al Partido Comunista) denunció, supuestamente, la mala praxis de Bo y los vínculos de Gu con la muerte de Heywood, amigo de la familia.

Hasta entonces, las autoridades chinas habían corrido un tupido velo sobre la muerte de Heywood, e incluso llegaron a sugerir que se había debido a una ingesta excesiva de alcohol, a pesar de que familiares del británico aseguraron que era abstemio.

El 10 de abril, Gu y su asistente Zhang Xiaojun fueron declarados "altamente sospechosos" de la muerte de Heywood.

Entonces, y de forma casi simultánea, también se reveló la suspensión de Bo Xilai del Politburó y del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) por "supuestas irregularidades", sin vincular ambos casos.

Casi tres meses después, el 26 de julio, se anunció que la Fiscalía de Hefei había acusado formalmente de asesinato a Gu y Zhang.