La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, condenó hoy el atentado en el que murieron tres soldados de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), un civil afgano y un funcionario de la Agencia de Ayuda Exterior Estadounidense (USAID).

En un comunicado, Clinton lamentó el "trágico incidente" que se produjo el miércoles en la provincia de Kunar, en el este de Afganistán, cuando dos suicidas atacaron un convoy de las tropas internacionales.

En especial, se refirió a Ragaei Abdelfattah, el empleado de USAID -agencia que depende del Departamento de Estado- fallecido en el ataque, a cuya familia envió sus "más profundas condolencias" en nombre del presidente estadounidense, Barack Obama.

"Aunque estamos horrorizados y entristecidos por esta pérdida y echaremos de menos a Ragaei, nuestros esfuerzos continuarán", dijo Clinton, que también mencionó a un funcionario del Departamento de Estado herido en el ataque.

"El trágico incidente de ayer es un recordatorio de nuestra misión compartida y nuestro sacrificio compartido. Fortalece nuestra determinación de seguir trabajando con el pueblo afgano, para construir su economía, sus instituciones democráticas, su legalidad y su seguridad", añadió.

Las fuerzas extranjeras comenzaron en julio de 2011 a retirarse progresivamente de Afganistán y a transferir la responsabilidad de la seguridad al Ejército y Policía afganos, un proceso que debe concluir en 2014 si se cumplen los brazos previstos.

Sin embargo, la guerra se encuentra aún en uno de sus momentos más sangrientos y los integristas siguen recurriendo a atentados suicidas y bombas camineras para hostigar a las fuerzas de seguridad extranjeras y afganas en su lucha por implantar un régimen fundamentalista en el país.