En otro polémico discurso dirigido hacia los sectores más críticos de la prensa, la presidenta Cristina Fernández reclamó el jueves la sanción de "una ley de ética pública" para periodistas luego de atribuir a operaciones políticas las versiones publicadas por algunos diarios sobre una supuesta renuncia del titular de la principal petrolera de Argentina.

"Necesitamos una ley de ética pública porque la información hoy tal vez sea lo más importante porque la leen millones de personas y a partir de eso toman decisiones", dijo Fernández en un discurso transmitido por cadena nacional.

La presidenta inauguró una planta de hidrodesulfuración de gasoil en una refinería de la petrolera YPF, la cual fue expropiada a la española Repsol por una ley del Congreso sancionada en mayo.

En ese marco, Fernández se refirió a las versiones publicadas en los últimos días por los diarios de mayor circulación y de línea editorial crítica hacia el gobierno sobre una inminente renuncia del presidente de YPF, Miguel Galuccio, por supuestas diferencias con altos funcionarios del área sobre el manejo de la compañía.

"Estamos firmes con Miguel (Galuccio), quien fue objeto permanente de operaciones políticas", afirmó Fernández.

Agregó que "estos rumores perjudican a nuestra empresa" y sugirió que son autoría de periodistas a los que Repsol-YPF destinaba al año 11 millones de pesos (2,3 millones de dólares) y que dejaron de percibir ese beneficio a partir de su expropiación.

Para Fernández, así como los funcionarios gubernamentales están obligados a presentar declaraciones juradas anualmente "el cuarto poder (la prensa) por lo menos debieran publicar de qué empresas reciben dinero, quién les paga para que cuando leamos un artículo sepamos".

"Está mal que bajo una pátina de independencia se escondan intereses", señaló Fernández, quien suele aprovechar sus actos de gobierno para responderle a los periodistas que publican informaciones críticas de su gestión.