Amnistía Internacional (AI) reclamó hoy al nuevo Gobierno de Paraguay que aborde los reclamos de las comunidades indígenas del país y el cumplimiento de las sentencias al respecto de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

En un comunicado con ocasión del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, AI instó a las autoridades a demostrar de forma "concreta y fehaciente su compromiso" con los indígenas paraguayos.

"Esto pasa, entre otras cosas, -observó AI- por el cumplimiento pleno e inmediato de las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso de los reclamos de tierras ancestrales por parte de comunidades indígenas en Paraguay".

AI recordó que en los últimos años ha apoyado las demandas de comunidades como la yakye axa y la sawhoyamaxa para que regresen a sus tierras ancestrales, según ordenó la Corte en sus fallos de 2005 y 2006, respectivamente.

Pero lamentó que no se esté ejecutando el acuerdo de enero pasado, que incluía la compra de unas 11.300 hectáreas para las 90 familias de los yakye axa y la construcción de un camino de acceso para que puedan asentarse ahí.

Además, observó "con estupor" que pese a los más de 20 años de lucha de los sawhoyamaxa, "las perspectivas para que la comunidad pueda regresar a sus tierras ancestrales siguen siendo inciertas", lo que condena a un centenar de familias a vivir al costado de una carretera, "con acceso limitado a servicios básicos".

Aunque hace unos meses se iniciaron negociaciones entre el Instituto Paraguayo del Indígena y las empresas propietarias de las tierras reclamadas, éstas parecen haberse suspendido y "no se conocen acciones concretas por parte de las nuevas autoridades de Paraguay para avanzar en el cumplimiento de la sentencia" de 2006, según AI.

Amnistía Internacional "espera que el cambio de autoridades no implique un nuevo retraso para abordar los reclamos de la comunidad asegurando, si es necesario, los fondos suficientes para la adquisición de las tierras", demandó la organización.

Paraguay, recordó, "es el único país de la región que enfrenta tres sentencias condenatorias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por un conflicto de tierras ancestrales".

En agosto de 2010, la Corte resolvió a favor de otra comunidad indígena, la xakmok kasek.

AI pidió también al Ejecutivo "medidas concretas para avanzar en el cumplimiento" de las recomendaciones del Comité para la Discriminación Racial de Naciones Unidas de 2011 a favor de los indígenas.

La población indígena de Paraguay asciende a poco más de 100.000 personas, lo que representa apenas el 1,7 por ciento de la población del país según una encuesta oficial de 2008.