Varios feligreses de una iglesia católica de East Hampton (Nueva York) a la que acude regularmente el actor Alec Balwin le dieron la espalda durante una misa dominical en la que subió al púlpito a leer, informó hoy un diario neoyorquino.

Algunos de los asistentes a una misa celebrada el 29 de julio en la parroquia de Most Holy Trinity (Santísima Trinidad) de East Hampton, en Long Island, manifestaron así su rechazo a Baldwin, según el periódico New York Post.

"A Alec le encanta ser el centro de atención y a veces lee en el púlpito, lo que realmente fastidia a algunos miembros de la congregación, así que, hace poco subió a leer y parte de los feligreses le volvieron la espalda groseramente", aseguró un testigo.

Ese testigo añadió que aunque Baldwin ha "dado generosamente mucho dinero a la ciudad, hay gente que no le aprecia", ya que el artista, que acude a la iglesia asiduamente en compañía de su nueva esposa, la española Hilaria Thomas, "tiene una necesidad de atención y hace acto de presencia en todos los eventos".

"Cuando la gente va a la iglesia, no quieren ver a la estrella de cine allí", recalcó esa misma persona al diario, mientras que un representante de Baldwin declaró que el intérprete "estaba centrado en las oraciones, de modo que no tiene modo de saber si ocurrió".

Otras fuentes señalan que el gesto de desprecio procedía de algunos republicanos acérrimos, que no comulgan con el ideario político del actor, conocido por su ferviente apoyo a los demócratas y comprometido con la política.

Baldwin, de 54 años y originario de Long Island (Nueva York), es un benefactor de esta comunidad, como lo prueba el que el año pasado donara un set de la serie de televisión "30 Rock", que protagoniza desde 2006, para que fuera subastado por su parroquia con el fin de recaudar fondos.