El tránsito de Buenos Aires continuaba hoy sumergido en un caos a raíz de la huelga de trabajadores del Metro que lleva ya cinco días, sin una solución aún a la vista, dijeron hoy fuentes sindicales.

Con autobuses y trenes abarrotados de pasajeros, y un mayor número de automóviles en la calle por la ausencia del metropolitano, transitar por estos días en el centro porteño se convierte en una difícil misión.

"El panorama es desalentador. Tenemos la esperanza que desde algún despacho se habilite la discusión para poder levantar la medida", explicó hoy a la televisión local Enrique Rossito, portavoz de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (Agtsyp), que lleva adelante la huelga en las seis líneas de Metro y en el Premetro en demanda de mejoras salariales.

El dirigente sindical indicó que hubo intercambios "informales" con ejecutivos de la firma Metrovías, concesionaria del servicio, para deponer la medida que afecta a un millón de usuarios, pero aseguró que las alternativas analizadas en las conversiones "no tienen valor de propuesta formal" aún.

Mientras, trabajadores resolvieron hoy en una asamblea mantener este jueves la huelga hasta tanto no haya una solución al conflicto.

"La solución a la medida de fuerza, iniciada el pasado viernes por la noche, depende de una definición política" de que se complete "el traspaso" del Metro a la órbita del Gobierno de la ciudad, añadió Rossito al canal bonaerense C5N.

Los trabajadores, que mantienen la medida por tiempo indefinido, reclaman un aumento salarial del 28 por ciento, además de otras demandas de mejoras en las condiciones laborales y de prestación del servicio.

El Metro es el centro de un conflicto entre el alcalde de Buenos Aires, el conservador Mauricio Macri, y el Gobierno de Cristina Fernández, quien traspasó el subterráneo a la ciudad, pero el alcalde porteño reclama al Estado nacional que mantenga los millonarios subsidios que destinaba al servicio.