El expresidente francés Nicolas Sarkozy, relevado en el cargo en mayo pasado, se entrevistó anoche con el presidente del opositor Consejo Nacional Sirio, Abdel Baset Saida, con quien coincidió en que hace falta una intervención rápida de la comunidad internacional para evitar las matanzas.

Sarkozy y Abdel Baset Saida indicaron en un comunicado conjunto que en su encuentro de una cuarentena de minutos "constataron la completa convergencia de sus análisis sobre la gravedad de la crisis siria y sobre la necesidad de una acción rápida de la comunidad internacional para evitar masacres".

También pusieron el acento en que "hay grandes similitudes con la crisis libia", en la que una coalición internacional dirigida por Francia y el Reino Unido, y en la que Sarkozy tuvo un papel protagonista, organizó una operación militar de ayuda a la oposición que derrocó en 2011 el régimen de Muamar al Gadafi.

Esta es la primera iniciativa de carácter político, reconocida públicamente, del anterior jefe del Estado de Francia desde su derrota en las elecciones de mayo frente al socialista François Hollande.

La semana pasada algunos medios de comunicación publicaron que Sarkozy era muy crítico con la posición de Hollande sobre la crisis siria, lo que fue desmentido por personas próximas al político conservador.

Durante su mandato de cinco años (2007-2012), Sarkozy recibió en dos ocasiones en París al presidente sirio, Bachar el Asad.

El Gobierno francés, aunque ha descartado una intervención militar internacional en Siria ante la imposibilidad de consenso en el Consejo de Seguridad de la ONU por el bloqueo de Rusia y China, busca en ese órgano un espacio de entendimiento para prestar ayuda humanitaria.

De hecho, Hollande anunció el lunes el envío de un equipo médico de urgencia, con medios militares y civiles, a la frontera de Jordania y Siria para asistir a las víctimas de los combates y los refugiados de este último país, operativo que debe estar en marcha de aquí al fin de semana.