El anuncio del destituido mandatario Fernando Lugo de postularse a la presidencia de Paraguay en las elecciones de abril de 2013 produjo el miércoles la fractura de la coalición izquierdista de la que forma parte.

"No estamos de acuerdo con la precandidatura porque la constitución no permite la elección seguida o alternada de alguien que ya fue jefe de Estado. No lo acompañaremos en su intención", dijo a The Associated Press Camilo Soares, líder del Partido Movimiento al Socialismo, integrante del Frente Guasú (Frente Grande) junto con otras 19 organizaciones.

Su partido y otras ocho agrupaciones apoyan la precandidatura del ex presentador televisivo Mario Ferreiro quien, por su lado, se mostró sorprendido por el anuncio de Lugo. "Ese no era el plan", dijo a periodistas.

Soares explicó que "el 31 de julio pasado debíamos designar por consenso a un candidato único de la coalición pero no se hizo por pedido de un grupo de compañeros que, hoy lo sabemos, alientan la precandidatura de Lugo".

El ex prelado católico de 61 años y enfermo de cáncer linfático dijo el viernes pasado en Sao Paulo, Brasil, tras someterse a una revisión médica en el Hospital Sirio Libanés, que su precandidatura se fundamentaba en la conclusión positiva de tres juristas paraguayos.

Los dictámenes coincidieron, presuntamente, en que la prohibición constitucional afecta sólo a un jefe de Estado que haya completado su mandato de cinco años y no a un presidente destituido.

Lugo no hizo declaraciones en Asunción pero el secretario general del Frente Guasú, Ricardo Canese, expresó en conferencia de prensa: "No tenemos una figura con liderazgo fuerte mejor que Lugo, entonces debemos atender su anuncio de nueva postulación".

El 22 de junio Lugo fue removido en un juicio político del Senado por mal desempeño en sus funciones. El ex obispo fue reemplazado por su hasta entonces vicepresidente Federico Franco, quien completará el periodo de gobierno hasta el 15 de agosto de 2013.