Al menos tres soldados de la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) han muerto como consecuencia de un ataque insurgente en el este del país, informó hoy la organización militar.

La ISAF explicó, en un breve comunicado de prensa, que serán las autoridades de los países de procedencia de los fallecidos quienes divulgarán sus identidades, sin precisar ningún detalle más sobre lo ocurrido.

Minutos antes, las autoridades de la provincia de Kunar, en el este, habían informado de que dos suicidas habían atacado un convoy de las tropas internacionales cerca de la asamblea provincial de la ciudad de Asadabad.

El jefe de ese organismo, Mian Hassan Adil, aseguró a la agencia local AIP que había víctimas civiles y militares y algunos testigos dijeron haber visto al menos a tres soldados de las tropas internacionales con heridas.

"Puedo confirmar que se ha producido un ataque en Kunar esta mañana en Kunar relacionado con tropas de la ISAF. No podemos comentar nada más", dijo un portavoz de la fuerza militar internacional.

Los atentados suicidas y las bombas camineras son uno de los métodos más utilizados por los integristas para hostigar a las fuerzas de seguridad extranjeras y afganas en su lucha por implantar un régimen fundamentalista en el país.

Más de una década después de la invasión estadounidense que propició la caída del régimen talibán, la guerra afgana se halla en uno de sus momentos más sangrientos.

Las fuerzas extranjeras comenzaron en julio de 2011 a retirarse progresivamente del país y a transferir la responsabilidad de la seguridad al Ejército y Policía afganos, un proceso que debe concluir en 2014 si se cumplen los brazos previstos.