Brittney Reese ganó el miércoles la medalla de oro en el salto de longitud de los Juegos Olímpicos, convirtiéndose en la segunda estadounidense que se consagra campeona en la prueba.

La bicampeona mundial llegó a la final con el mejor salto de la temporada y logró el mejor registro de la definición con 7,12 metros en su segundo intento.

Reese es la primera campeona estadounidense en salto largo desde Jackie Joyner-Kersee en 1988.

La rusa Elena Sokolova se llevó la medalla de plata con una marca de 7,07 metros y la estadounidense Janay Deloach obtuvo el bronce con 6,89.