El vallista colombiano Paulo Villar volvió a naufragar a las puertas de una final. Pero la vida le sonríe más que nunca: va a ser papá.

Villar quedó eliminado el miércoles en las semifinales de los 110 metros con vallas, en lo que fue su tercer intento fallido por meterse a una final en una competencia grande. Antes había sido eliminado en la misma instancia en la olimpiada de Beijing en 2008 y el Mundial de Berlín de 2009.

Finalizó séptimo en su serie con tiempo de 13.63 segundos. Los cubanos Dayron Robles y Orlando Ortega pasaron a la final imponiéndose en sus eliminatorias.

¿Estaba Villar frustrado por un resultado que ya se antoja recurrente en su carrera? Para nada.

El colombiano anda súper contento y es que su esposa tiene dos meses de embarazo, así que el quedar eliminado pasó rápidamente a otro plano.

Antes de que se diese el arranque de la prueba, Villar le mandó desde la pista en Londres un mensaje a su esposa que se supone estaba viendo la semifinal en Bogotá: hizo con las manos un gesto universal para anunciar el embarazo de su señora.

"Aproveché el momento para darle a ella mis felicitaciones", explicó el vallista nacido en Santa Marta, en el Caribe colombiano. "Me enteré antes de venir a la concentración, entonces, no he disfrutado nada la barriga".

Villar, de 34 años, cree que su esposa vio la carrera en la capital colombiana. "Supongo que debe estar contenta porque ella sabe que independientemente con quién compita o cómo compita voy a dar lo mejor de mí, que es lo más importante al final".

Su serie, una de las tres semifinales, fue ganada por el estadounidense Aries Merritt, quien metió el mejor tiempo entre los finalistas con 12.94.

"Traté de salir lo más rápido que pude, el grupo se adelantó un poco y traté de alcanzarlos", explicó. "Estoy satisfecho porque logré una marca cercana a la de ayer (martes, de 13.55). Eso significa que estoy estable y me motiva".

Pero se te negó nuevamente la final en una justa grande, le comentó The Associated Press.

"Yo no pienso que se me niegue realmente", respondió. "Haber sido semifinalista no es nada que desmerezca. Fui el único latinoamericano (en la serie), vencí a rivales muy fuertes. Si la final no se dio es porque Dios no lo quiere para mí. No me desalienta para nada".

Villar cumplió en Londres su segunda olimpiada, ya corrió en Atenas 2004, aunque en esa ocasión sólo accedió a las preliminares.

Después de Londres, lo que viene para Villar es sosiego. "Descansar unos días y disfrutar de mi esposa y de mi familia".

___

Juan Zamorano está en Twitter como http://twitter.com/Juan_ZamoranoAP