Al veterano corredor argentino Javier Carriqueo le vendría bien terminar su carrera de turismo a su regreso de Londres.

Resulta que Carriqueo fue eliminado el miércoles en la ronda preliminar de los 5.000 metros masculino del atletismo olímpico en una presentación que no fue la mejor y en la que ambicionaba mejorar su marca.

A sus 33 años, Carriqueo, que fue considerado el mejor mediofondista argentino en la década pasada, había logrado su sueño de estar por segunda vez en una olimpiada.

Terminó 19no en su serie con tiempo de 13:57.07, con lo que mejoró su registro de este año, pero el argentino declaró a The Associated Press que fue una carrera "dura, difícil. No ha sido buena".

Explicó que si bien mantenía las ganas de seguir corriendo, no tenía claro su futuro cercano en las pistas.

Pero de lo que sí está decidido Carriqueo es a concluir su carrera en el campo del turismo, más ahora que volvió a vivir a su provincia de Neuquén, en el sur argentino, tras vivir casi 10 años en España.

Carriqueo y el mexicano Juan Luis Barrios corrieron en la misma serie, pero Barrios sí logró clasificarse al cruzar noveno.

El argentino decidió en 2001 viajar a España debido a la crisis económica que golpeaba a su país, y con el objetivo de estudiar turismo y desarrollarse como corredor en la Universidad Politécnica de Valencia.

Fue acertada su decisión, porque logró entrar en competencia, ganar experiencia y viajar años después a sus primeros Juegos Olímpicos en Beijing en el 2008. En esa justa corrió los 1.500 metros y terminó quinto.

En el 2007 se convirtió en el primer argentino en correr por debajo de los 3 minutos y 40 segundos los 1.500 metros al registrar 3.38.62 en los Panamericanos de Río de Janeiro, en los que terminó cuarto.

A fines del año pasado, Carriqueo regresó con su esposa argentina y sus dos hijas a su provincia natal.

Aseguró a la AP que buscará concluir lo que le resta de la carrera turística. El quiere especializarse en el renglón de desarrollo y gestiones.

Además, "me atraen los idiomas", afirmó el argentino, quien asegura que habla inglés y algo de francés.

Recordó que su pueblo natal de San Martín de los Andes, en Neuquén, en la Patagonia argentina, atrae mucho la actividad turística.

Así que a Carriqueo, ahora más que nunca, el turismo le llama.