Con la voz entrecortada y las lágrimas a punto de derramarse, la vallista estadounidense Lolo Jones se mostró indignada por las críticas que ha recibido, un día después de quedarse sin medalla olímpica.

Jones se presentó el miércoles en un programa de la cadena NBC, donde se le preguntó sobre un artículo del diario The New York Times, el cual señaló que la fama de Jones era producto de la publicidad y no de sus logros en la pista.

"Me hicieron pedazos y creo que es una locura", respondió Jones.

Finalizó cuarta el martes, en los 100 metros con vallas, a una décima de segundo del bronce, que quedó en manos de su compatriota Kellie Wells. Hace cuatro años, en Beijing, Jones llevaba la punta en la final pero golpeó la novena de las 10 vallas y se rezagó al séptimo sitio.

"Poner el corazón en la pista te expone a muchas actitudes negativas", dijo.

El artículo del Times señaló que Jones "había recibido más publicidad que cualquier otro miembro del equipo estadounidense de atletismo en los Juegos de Londres".

"Esto no se basó en sus logros, sino en su belleza exótica y en una campaña publicitaria tan triste como cínica", señaló el artículo.

Jones tiene el apoyo de grandes patrocinadores y ha aparecido en las portadas de varias revistas, incluido un número reciente de "Time". Su carisma e historia — su familia vivió en el sótano de una iglesia en Iowa, han contribuido con su popularidad.

No tiene medallas olímpicas ni títulos mundiales al aire libre.