El grupo bancario y asegurador holandés ING anunció hoy un beneficio neto de 1.851 millones de euros en la primera mitad de 2012, un 35,9 % menos del registrado en el mismo periodo del año anterior, cuando logró 2.888 millones.

Este resultado se vio impulsado por la caída del beneficio neto en el segundo trimestre, hasta los 1.171 millones, un 22,3 % por debajo del resultado registrado entre abril y junio de 2011, 1.507 millones.

El presidente de ING, Jan Hommen, se mostró en un comunicado satisfecho con los resultados de la entidad dado el contexto actual.

Explicó además que a medida que la crisis de la zona del euro ha ido deteriorándose, ING ha acelerado la reducción de riesgos en la cartera de inversión del banco y ha rebajado la exposición española, para reducir el desfase de financiación en ese país.

El beneficio neto por acción se situó en 0,49 euros en los primeros seis meses del año y en 0,31 euros sólo en el segundo trimestre, lo que supone un descenso del 35,5 % y del 22,5 %, respectivamente, frente al año anterior.

Los resultados de la división de seguros del grupo entre enero y junio de este año también fueron negativos al situarse en 562 millones de euros, un 38,8 % menos que en 2011.

Lo mismo ocurrió sólo en el segundo trimestre, cuando el resultado ascendió a 304 millones, un 46,2 % por debajo de las cifras del mismo trimestre del año anterior.

El resultado consolidado antes de impuestos se situó en 2.116 millones de euros en la primer semestre del año, frente a los 3.397 millones del mismo periodo de 2011 (un 37,7 % menos).

Sólo entre abril y junio, llegó a 1.224 millones, después de haber registrado 1.617 millones un año antes, un 24,3 % menos.