Roniel Iglesias aseguró un cuarto podio al boxeo cubano en los Juegos Olímpicos al derrotar el miércoles por 21-15 al uzbeko Uktamjon Rahmonov en los cuartos de final de la categoría ligero-welter.

Iglesias, bronce en los Juegos de Beijing 2008, tuvo un mal inicio de combate ante el subcampeón mundial de 2010, cediendo el primer asalto por 6-4.

Pero el cubano puso contra las cuerdas a Rahmonov en el segundo, anotándose tarjeta favorable de 12-4, y administró su ventaja en el tercero y definitivo round, pese a las acometidas de su oponente.

"Todos los rivales que llegan a cuartos de final de los Juegos Olímpicos merecen respeto, pero siempre pensé que las cosas iban a salir bien", declaró Iglesias. "Nunca había peleado con él. Tiene un estilo descoordinado y cuesta evitar sus golpes, y así se puso a favor en el primer asalto".

"En la esquina me dijeron que confiara en mi preparación, que el rival no iba a aguantar el ritmo y pude remontar. En el tercero, por el plan táctico, disminuí un poco el boxeo", analizó Iglesias.

Cuba se fue sin preseas de oro en el boxeo de Beijing, pero el país caribeño cuenta con cuatro representantes en las semifinales, que garantizan al menos un bronce, tras los pases de Iglesias, el mosca Robeisy Ramírez, el gallo Lázaro Alvarez y el ligero Yasnier Toledo. El mediano Julio La Cruz podría sumárseles si derrota más tarde al brasileño Yamaguchi Falcao.

"Este es el inicio de lo que yo quiero hacer, que es cambiar el color del bronce por el oro. Quedan dos peleas más, pero pensamos obtener la victoria sin ningún tipo de problemas", afirmó Iglesias.