No habrá juicio que ventilar, jurado que persuadir ni juez que dicte sentencia.

Wade Michael Page está muerto tras pegarse un tiro en la cabeza luego que la policía lo baleó en un enfrentamiento ocurrido después de que mató a seis personas en un templo sij, en las afueras de Milwaukee. Aunque los detectives han entrevistado a más de 100 personas, revisaron los correos electrónicos de Page y recuperaron cientos de piezas de evidencia del templo, es posible que los descubrimientos nunca sean presentados ante una corte.

Y también existe la posibilidad de que jamás encuentren qué lo motivó a atacar a desconocidos en un templo.

"Posiblemente nunca sepamos con certeza por qué escogió este lugar, esas personas, en ese momento", dijo Steven Conley, agente que forma parte del equipo a cargo de seguridad nacional para el FBI en Milwaukee. "Tratamos de armar las piezas y en algún momento armaremos todo lo que podamos".

"Tendremos una buena idea de los motivos para cuando esta investigación haya acabado", agregó. "Sin embargo, de nuevo, los motivos de por qué este edificio, este templo, en este momento, quizá hayan muerto con Page".

Por ahora los detectives averiguan la vida que llevaba el atacante, un hombre que al parecer tenía pocos familiares, pocos antecedentes laborales y unas pocas infracciones a la ley. La agente del FBI a cargo en Milwaukee, Teresa Carlson, dijo que los investigadores no han vinculado a nadie más con el ataque ni han encontrado ninguna nota que Page hubiera dejado.

Carlson especificó que, según los investigadores, Page se suicidó de un disparo a la cabeza después de ser baleado por la policía, a pesar de que las autoridades habían dicho antes que un agente lo había ultimado.

La comunidad sij espera respuestas ansiosamente. "Queremos llegar al fondo de lo que lo motivó a hacerlo", dijo Amardip Singh, un dirigente de la Coalición Sij con sede en Nueva York. "Es importante saber por qué perdieron sus vidas".

Page, un veterano del ejército de 40 años, irrumpió en el Templo Sij de Wisconsin poco antes de los servicios religiosos del domingo y se puso a disparar con una pistola de 9 milímetros. Una de las víctimas fue el presidente del templo Satwant Singh Kaleka, que intentó defenderse con un cuchillo de cocina.

Page hirió en el parque de estacionamiento a un policía que llegó alertado por la situación, y otro policía se enfrentó al atacante en un tiroteo.

Los fragmentos del pasado de Page que empiezan a aflorar sugieren que tuvo una vida algo complicada.

Nativo de Littleton, Colorado, acumuló antecedentes de delitos menores vinculados con el alcohol en Texas, Colorado y Carolina del Norte. Fue degradado durante una estadía en el ejército por emborracharse durante el servicio y por ausentarse sin autorización antes de ser dado de baja en 1998. Más adelante se mudó a Wisconsin, vivió en el sur de Milwaukee con una novia y trabajó en un taller de soldadura en Cudahy, otro suburbio de Milwaukee.

Los vecinos dijeron que la pareja rompió hace pocos meses. Page se mudó a un duplex de Cudahy a mediados de julio y poco después dejó de presentarse al trabajo. Días más tarde fue a un comercio de armas de West Allis y compró la pistola que usó en la masacre.

Rajwant Singh, presidente del Concilio Sij sobre Religión y Educación, dijo que aunque Page está muerto, otros supremacistas blancos y grupos neonazis podrían alentar intenciones similares.