Dos senadores chilenos presentaron hoy un proyecto que plantea la legalización del cultivo de marihuana para consumo personal y con fines terapéuticos, además de despenalizar el porte de pequeñas cantidades del alucinógeno para uso individual, informaron ambos legisladores.

Se trata del senador socialista Fulvio Rossi, que recientemente admitió ser consumidor ocasional de marihuana, y Ricardo Lagos Weber, del socialdemócrata Partido por la Democracia (PPD) e hijo del expresidente chileno Ricardo Lagos (2000-2006).

"Desde el punto de vista científico y sanitario no existen argumentos para señalar el porqué hay drogas consideradas lícitas, como el tabaco y el alcohol, y drogas ilícitas como la marihuana", argumentó ante los periodistas el senador Rossi, médico de profesión.

"Ninguna droga es inocua, lo que precisamente no justifica que se ubique a una en un estatus distinto de otra", sostuvo Rossi, en cuya opinión, "el enfoque prohibicionista, que criminaliza al consumidor responsable, adulto", posibilita la existencia del mercado negro, del tráfico".

Lagos Weber, en tanto, sostuvo que cuando se permite el cultivo para consumo personal "se elimina la compra ilegal, el narcotráfico, se reduce el negocio de los narcotraficantes".

El proyecto no precisa qué cantidad de plantas podría cultivar alguien para su consumo o para fines terapéuticos, lo que según Lagos Weber, se debe discutir durante la tramitación legislativa.

"Para llegar a ese punto primero hay que aprobar la idea de legislar", dijo y apuntó que la cantidad debiera establecerla la Comisión de Salud del Senado.

La propuesta señala que "estará exento de responsabilidad penal el que cultive en su domicilio especies del género cannabis sativa, siempre que sea para su consumo personal y/o uso terapéutico".

"Del mismo modo estarán exentos de responsabilidad penal quienes porten o transporten con ellos, una cantidad definida de cannabis sativa. Un reglamento determinará esa cantidad", añade.

En tanto, el senador democristiano Jorge Pizarro llamó a discutir el proyecto "sin prejuicios de ningún tipo", y aunque advirtió que sería complejo definir los límites de las cantidades permitidas, concordó en que "la prohibición produce hoy un negocio altamente rentable" que podría ser combatido.

"Es bueno revisar lo que estamos haciendo en toda la política de control de drogas, tráfico y consumo", añadió Pizarro, para quien "este es un debate que no hay que evadir y que va a ser interesante".

En la derecha oficialista, el senador Jaime Orpis, de la Unión Demócrata Independiente (UDI), anticipó un rechazo tajante a la iniciativa que, a su juicio, "promueve el consumo de marihuana".

"Si la gran tarea de Chile es reducir el consumo, es una contradicción presentar una iniciativa que lo va a aumentar", sostuvo y manifestó su esperanza de que el proyecto sea rechazado "de forma categórica".

"Objetivamente se trata de una droga que causa mucho daño. El gran problema que tiene Chile es el problema del consumo, no solamente de la marihuana sino de una serie de drogas, pero particularmente la marihuana, entonces me parece una contradicción si la gran tarea de Chile es reducir el consumo, presentar una iniciativa legal que va a aumentar el consumo", precisó.

Para Silvio Rossi, en este tema "hay mucho prejuicio, y también una especie de autoritarismo moral, en donde un grupo de la sociedad pretende erigirse como una autoridad moral e imponerle sus creencias, su mirada del mundo y muchas veces sus propios temores".