La policía chilena disolvió hoy en el centro de Santiago de Chile una concentración de estudiantes de secundaria que pretendían manifestarse por un recorrido no autorizado, lo que derivó en violentos disturbios, incluido el incendio de dos autobuses de transporte público.

Los estudiantes querían marchar por la Alameda, la principal avenida de la capital, pero la Intendencia rechazó su solicitud y propuso dos recorridos alternativos que fueron aceptados por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), convocante de la marcha.

Con la intención de manifestarse por la Alameda, los jóvenes se concentraron partir de las 10 horas (14 GMT) en las aceras de la Plaza Italia, punto neurálgico de la capital, y en el aledaño Parque Bustamante, pero la tensión se elevó cuando los estudiantes comenzaron a ocupar la calzada y a entorpecer el tráfico.

Según constató Efe, en el momento en que estos trataron de avanzar hacia la Alameda, los Carabineros con carros antidisturbios, agentes a caballo, intentaron dispersar a los estudiantes, que a su vez lanzaron piedras y otros objetos a los uniformados.

En las cercanías de Plaza Italia, dos autobuses de transporte público resultaron totalmente quemados, sin que se conozca aún si al originarse el incendio había algún ocupante en su interior.

A falta de cálculos oficiales, medios locales estiman que unas 5.000 personas intentaron manifestarse.

La movilización fue respaldada por los universitarios, agrupados en la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech).

La última gran manifestación, la tercera de este año organizada por la Confech, congregó el 28 de junio a más de 100.000 personas en Santiago.

Los jóvenes protestan contra el sistema impuesto en 1981, durante la dictadura de Augusto Pinochet, que redujo la participación del Estado en la educación, y piden un modelo público, gratuito y de calidad.