La construcción del proyecto hidroeléctrico Tumarín, a cargo de la empresa de capitales brasileños Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua y con una inversión de 1.110 millones de dólares, comenzará en los próximos meses, se informó oficialmente el miércoles.

La CHN, creada por la estatal brasileña Eletrobras y el conglomerado Queiroz Galvão, informó que Tumarín generará más de 250 kilowatts de energía limpia.

El presidente de CHN, Marcelo Conde, dijo en un comunicado, que está asegurado el financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica y del Banco Nacional de Desarrollo Económico Social de Brasil para la obra.

"Seguimos adelante, estamos avanzando en todos los preparativos y negociaciones", expresó Conde, tras señalar que el proyecto Tumarín es de vital importancia para que en Nicaragua se materialice el cambio en la matriz energética.

La generación de energía en Nicaragua depende en más del 60% del petróleo. Con el proyecto de Tumarín y otros de energía limpia, se pretende disminuir el uso de los combustibles fósiles y explotar racionalmente los recursos naturales.

Conde informó que ya concluyó el proceso de negociación con los propietarios de fincas, lotes y viviendas ubicadas en la zona de incidencia de la obra que se ubicará en el municipio de La Cruz de Río Grande, en el Caribe Sur nicaragüense.

Tumarín, informó Conde, tendrá un efecto en un período de 10 años, contados a partir de su primer año de operación, un ahorro en los costos de generación de energía que se trasladarán a la tarifa de los consumidores.

Según la ley 695, aprobada por la Asamblea de Nicaragua en el año 2009 para desarrollar la obra, CHN deberá entregar después de los 26 años de operación de la central al Estado y una vez recuperada la inversión, todas las obras físicas de infraestructura de generación de energía, plantas de generación, así como los activos, beneficios, derechos y resto del capital de la empresa desarrolladora de la obra, sin costo alguno.