El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió hoy al Consejo de Seguridad del organismo que imponga sanciones "selectivas" contra los grupos islamistas que controlan el norte de Mali y que están controlados por Al Qaeda en el Magreb islámico (AQMI).

"Animo al Consejo de Seguridad que considere seriamente imponer selectivas sanciones económicas y prohibiciones de viaje contra los individuos o grupos relacionados con terrorismo, extremismo religioso o actividades criminales en Mali", dijo Ban en una intervención ante el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas.

El máximo responsable de la ONU aseguró que la situación en el norte del país africano es "alarmantemente inestable e impredecible" y alertó de que se está ya convirtiendo en un "refugio de terroristas y elementos criminales", gracias al "influjo de yihaidistas regionales e internacionales" que recibe la región.

Mostró su "extrema preocupación" ante las informaciones que apuntan a que los grupos armados que operan en esa región llevan a cabo "graves violaciones de los derechos humanos, como ejecuciones sumarias de civiles, violaciones y torturas".

La crisis política en Mali estalló en marzo con la rebelión del grupo independentista tuareg Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA), una situación que fue aprovechada por facciones más radicales islamistas y entidades terroristas vinculadas a Al Qaeda que se hicieron con el control total de las tres regiones del norte e instauraron allí la "sharia" (ley islámica).

"Hemos visto cómo un pilar regional de la democracia se caía del camino constitucional, minando años de progreso", se lamentó Ban, quien condenó que, en zonas donde había un coexistencia pacífica, se haya incrementado "el extremismo, las actividades criminales y las violaciones de los derechos humanos".

Ante esa situación, Ban pidió actuar al Consejo de Seguridad, a cuyos miembros animó a lograr "unidad de visión" y a llevar a cabo "una estrecha colaboración" con las organizaciones regionales: la Unión Africana (UA) y la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO).

El secretario general participó así en un debate celebrado en el Consejo sobre la situación en Mali, al que siguieron consultas entre los quince miembros, quienes esperan más detalles de la idea lanzada por la CEDEAO para desplegar una misión de paz propia sobre el terreno y autorizarla.

"Esperamos que pronto se apruebe una resolución que apruebe el despliegue de las tropas de la CEDEAO en Mali y atender así la doble crisis que vive el país", dijo a la prensa Salamatu Hussani-Suleiman, representante de la organización africana, quien dijo además esperar la petición formal del próximo Gobierno maliense de unidad nacional para impulsar el despliegue.

Por su parte, el presidente de turno del Consejo de Seguridad, el francés Gérard Araud, indicó a la prensa que el órgano está "preparado para seguir con el diálogo con la CEDEAO" y aprobar la misión, que estaría compuesta inicialmente por 3.000 hombres, cuando se reciban más detalles sobre el proyecto.

La ONU calcula que el conflicto en Mali ha provocado más de 174.000 desplazados internos y más de 253.000 personas han buscado refugio en el exterior, mientras que la crisis humanitaria afecta a 4,6 millones de personas que no tienen seguridad alimentaria, como las más de 18 millones de personas en el Sahel.