El Consejo Nacional Electoral de Ecuador anunció hoy que detectó "graves" irregularidades en las firmas presentadas por las organizaciones políticas como aval para participar en las elecciones presidenciales y legislativas de 2013.

Las irregularidades encontradas "representan un ataque masivo a la confianza del ciudadano y al sistema democrático", dijo hoy el presidente del CNE, Domingo Paredes, ante la Asamblea Nacional.

El CNE está realizando una revisión de todas las firmas presentadas por las once organizaciones inscritas hasta ahora, a raíz de un escándalo por una supuesta falsificación, que ya ha derivado en la presentación de más de 21.000 denuncias ante la Fiscalía.

Según lo revisado hasta ahora por el CNE, sólo en cuatro casos el porcentaje de firmas válidas supera el 50 %. El porcentaje más alto de validez (71,8 %) es el del opositor Partido Sociedad Patriótica, del exprsidente Lucio Gutiérrez.

La validez de las firmas de los restantes siete grupos políticos, va del 19,6 al 49,8 % del oficialista Alianza País, del presidente Rafael Correa, según la revisión realizada por el CNE

Para que un partido pueda presentar candidatos a las elecciones presidenciales y legislativas del 17 de febrero de 2013 necesita reunir alrededor de 158.000 firmas.

Ante la Asamblea Nacional (Parlamento), Paredes llamó a recuperar la confianza de las personas que "fueron engañadas", así como la credibilidad de los partidos políticos.

Además criticó la posibilidad de que grupos políticos hayan contratado a "empresas" dedicadas a recolectar firmas.

Responsabilizó de los actos a las organizaciones políticas por presentar firmas de las que no conocían su procedencia, a las empresas que "con conocimiento de culpa presentaron a sus 'clientes' firmas adulteradas, duplicadas y falsas".

Asimismo apuntó a "los débiles controles implementados en el proceso, reglamento, instructivo, procedimientos, parametrización del sistema informático y alimentación de bases de datos, desde el inicio del proceso de inscripción y reinscripción de las organizaciones políticas".

"Esta crisis nos afecta a todos: a organizaciones políticas, a la función electoral, a la confianza pública y a la estabilidad del sistema democrático", dijo Paredes.

Tras afirmar que el proceso de verificación de firmas no va a modificar el calendario electoral, opinó que se debería tipificar "con dureza" la falsificación de firmas o documentos con fines electorales y prohibir la existencia de empresas que presten sus servicios como recolectoras de firmas.

La asambleísta Lourdes Tibán, del movimiento Pachakutik, en la oposición, afirmó recientemente que recientemente se les acercaron "cuatro o cinco oferentes" para recogerles las firmas requeridas.

Según Tibán, el costo ascendía a unos 200.000 dólares, una cantidad de la que Pachakutik no disponía.