Las "Leonas" argentinas pasaron el miércoles a la final de hockey sobre césped en los Juegos Olímpicos con una victoria 2-1 ante Gran Bretaña, en una noche inspirada de su capitana Luciana Aymar.

Argentina se puso arriba con un corner corto a los cinco minutos en un disparo de Noel Barrionuevo, y Carla Rebecchi amplió la ventaja faltando tres minutos para el final del período inicial.

El partido tuvo un cierre dramático cuando las británicas descontaron faltando cinco minutos para el final, por intermedio de su capitana Alex Danson, lo que despertó entre la hinchada local la expectativa de un empate que nunca llegó.

Con el corazón en la mano, las argentinas se fundieron en un abrazo al cierre y bailaron frente al público que ondeaba banderas y cantaba "vamos Argentina, vamos a ganar". Mientras tanto, las jugadoras británicas no pudieron esconder las expresiones de dolor al desvanecerse sus opciones a conquistar el oro.

"Estaba controlado, nos estábamos defendiendo bien, no vi que hubiera peligro de que nos empataran", comentó ya más tranquila la arquera argentina Florencia Mutio.

Con la victoria, Argentina disputará la final el viernes contra Holanda, que eliminó a Nueva Zelanda en la otra semifinal.

"Holanda es número uno en el mundo, es un gran equipo. Ellas juegan parecido a nosotras, va a ser un gran partido", anticipó Silvina D'Elia. "Nuestra expectativa es ganar el oro".

Daniela Sruoga y Rosario Luccheti cargaron con el peso ofensivo argentino, mientras Aymar aportó el equilibrio entre recuperación y ataque.

Aymar mostró la movilidad y dinámica que le faltaron en el partido anterior, el lunes contra Australia, cuando igualaron sin goles y aseguraron su paso a la semifinal. Una incursión suya por la izquierda propició el segundo tanto argentino, que Rebecchi anotó cayendo al suelo después de gambetear a la arquera rival, Elizabeth Storry.

La función que cumplió Aymar en Argentina la desempeñó Danson en el equipo de rojo, aunque comenzó a proyectar su juego cada vez más hacia el ataque conforme pasaba el tiempo y las locales no conseguían anotar.

Con el marcador en contra, las británicas se fueron con todo al ataque y encerraron a las argentinas en su campo durante gran parte del segundo tiempo, pero les faltó claridad para romper el rígido esquema defensivo de las sudamericanas.

Las Leonas no sólo debieron luchar contra un rival herido, sino con un público que por amplísima mayoría apoyaba a las de casa. Aún así, no faltó quien soltara un "¡vamos Argentina!" en el Riverbank Arena de Londres.

A los 10 minutos de la segunda parte, las británicas tuvieron su opción más clara de anotar, con un disparo que la arquera Florencia Mutio repelió con el pie. Helen Richardson tuvo otra oportunidad de oro a los 20 minutos, cuando quedó sola frente a Mutio, pero le pegó al suelo al rematar.

Las británicas salieron del partido recriminando que en el segundo tanto argentino hubo una obstrucción contra una jugadora suya fuera del área. "No estoy segura si ese gol fue legítimo", dijo Anne Panter.

No obstante, la argentina D'Elio restó importancia a los reclamos, al señalar que "si la juez hubiera visto alguna falta la habría marcado".

En la otra semifinal, Holanda y Nueva Zelanda igualaron 2-2 tras el tiempo reglamentario y el duelo se resolvió 3-1 a favor de las holandesas en penales.