Tres millones de personas necesitarán ayuda alimentaria en Siria en los próximos doce meses por la gravedad de la crisis humanitaria que está provocando la guerra civil, estimó hoy el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Una anterior evaluación conjunta de ese organismo y de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) había establecido que el número de sirios que requerían asistencia alimentaria internacional -por un periodo de tres a seis meses- era de 1,5 millones.

Asimismo, se calcula que un millón de personas deben recibir suministros agrícolas, como semillas, combustible y equipos de irrigación, además de ganado y alimento para animales para afrontar la próxima temporada de cultivo.

En un recuento de la situación en los últimos días, la portavoz del PMA, Elizabeth Byrs, admitió que la intensificación de los combates en ciudades como Damasco y Alepo ha reducido el ritmo de la distribución de alimentos.

"Las operaciones son ahora más lentas y difíciles" por razones de seguridad, comentó en una rueda de prensa en Ginebra.

Precisó que a pesar de los graves combates en Alepo, la segunda ciudad más importante de Siria, el PMA ha conseguido entregar -a través de los voluntarios de la Media Luna Roja Siria- alimentos a 46.000 personas, aunque hay suficientes reservas para otras 28.000 que no han podido ser distribuidas por la violencia.

Incluyendo a esos beneficiarios, el organismo de la ONU ha distribuido desde el pasado día 18 ayuda a 228.000 personas en las áreas donde hay hostilidades.

"Estamos trabajando en una situación difícil en ciudades donde hay combates, pero seguimos asistiendo a la gente", aseguró Byrs.

En todo el país, 542.000 personas -frente a las 850.000 que el PMA se había trazado como objetivo- han recibido suministros alimentarios, incluso en zonas a las que no ha llegado la guerra civil pero que sufren las consecuencias de una prolongada sequía, explicó.

La portavoz de la ONU defendió en su comparecencia ante los periodistas el trabajo "neutro e imparcial" que realiza la Media Luna Roja, el cuerpo de socorro local equivalente a las sociedades nacionales de la Cruz Roja, en un conflicto que ha adquirido un marcado cariz sectario.

Byrs aseguró que los voluntarios de la Media Luna Roja en Siria trabajan muchas veces en "condiciones heroicas" y que la inseguridad es el único obstáculo para que cumplan su misión.

Por su parte, la Oficina de Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA) señaló que la ONU tiene una treintena de colaboradores humanitarios y 1.000 empleados locales trabajando en varias ciudades de Siria.

Sin embargo, la OCHA y el PMA dijeron que, además de la inseguridad, la falta de financiación para su trabajo en Siria se está convirtiendo en un serio problema.

La OCHA precisó que de 180 millones de dólares que solicitó para su labor de coordinación de la asistencia humanitaria internacional sólo ha recibido el 36 por ciento.

Representantes de la OMS y del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) dijeron que están haciendo frente a una situación similar.