El presidente Juan Manuel Santos, al cumplir el segundo de año de gobierno, afirmó el martes que la guerrilla sigue siendo una amenaza a la seguridad, pero aseguró que la fuerza pública la combate y, en alusión a una disciplina olímpica, aseguró que "el último salto triple" será el mejor tanto en el tema de seguridad como de crecimiento económico, inversión y empleo.

El mandatario habló ante cientos de militares en el departamento de Boyacá, en el centro del país, donde el 7 de agosto de 1819 se libró la batalla que selló la independencia colombiana del imperio español, en un acto transmitido en vivo por la televisora oficial.

Santos, que inició su periodo de cuatro años el 7 de agosto de 2010, hizo énfasis en el tema de seguridad porque es un tema clave en este país con casi cinco décadas de conflicto armado interno.

"Hace unos cuentos años la guerrilla tenía gran poder de intimidación en gran parte del territorio nacional...hoy las guerrillas siguen siendo una amenaza que estamos confrontando, pero están cada vez mas arrinconadas", aseguró Santos.

"Hemos preparado el terreno para el triunfo y el país puede tener la seguridad que el último salto triple será el mejor", añadió.

Fue una comparación con la actuación el domingo en los Juegos Olímpicos de la atleta colombiana Caterine Ibargüen, quien conquistó una medalla de plata en el salto triple con su sexto y último brinco de 14,80 metros.

Santos no aclaró si ese "salto triple" al que hizo mención podría significar que el gobierno prepara nuevas acciones en el tema de la seguridad o de crecimiento de la economía del país y una de sus grandes metas: llevar el desempleo a un dígito. El desempleo es actualmente de alrededor de 10%.

"Estamos cumpliendo en la batalla por la seguridad, y no vamos a desfallecer ni a bajar la guardia un solo milímetro en nuestra lucha contra los violentos", indicó.

"¡Vamos a dar ese salto! ¡Vamos a hacer honor a nuestros ancestros que dejaron su sangre y su sudor en este campo glorioso de Boyacá!. Entre todos vamos a conquistar unas nuevas libertades: que los colombianos seamos libres del miedo y la violencia, que seamos libres del desempleo, y que seamos libres de la pobreza y de tanta desigualdad", aseguró.

Destacó las filas policiales de más de 160.000 miembros fueron incrementadas en 5.000 nuevos integrantes y que el plan es agregar otros 15.000, mientras al Ejército de más de 240.000 miembros serán sumados otros 5.000.

Dijo que hay dispuestos unos 560 millones de dólares para mejorar programas de bienestar social entre los uniformados, así como que con otros fondos, que no precisó, se adquirirán nuevos helicópteros Black Hawks para el Ejército, aviones de transporte de tropa, lanchas y botes para la armada y naves tripuladas a control remoto para la aviación, pero no ofreció detalles.

Ya el Ministerio de Defensa había anunciado las nuevas incorporaciones en las filas y en abril pasado dijo que Estados Unidos facilitaría a Colombia la venta de 10 nuevos helicópteros, cinco de ellos modelo Black Hawks y cinco comerciales, todos para ayudar en la lucha colombiana contra las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Congresistas consultados telefónicamente por la AP, tanto del oficialismo como de la oposición, admiten que el presidente tiene problemas porque algunos de sus ministros parecen no ser suficientemente ágiles para implantar programas y leyes ya aprobadas y de allí la molestia de la población.

"En general los analistas han coincidido que es un gobierno bien planeado, al que le ha faltado ejecución porque no todos los ministros le dan la talla", dijo el presidente del Congreso, el senador oficialista Roy Barreras, quien declinó mencionar a una cartera en particular. "En buena medida sí, el problema de ejecución incide en el descenso en las encuestas y la gran expectativa de seguridad", agregó.

"Se necesita que (los ministros) se metan en el barro, que vayan a la calles, que tengan contacto con la población", dijo.

El senador del opositor partido Polo Democrático Alternativo, Jorge Enrique Robledo, destacó que el gobierno ha descrito como una parte vital en su administración el cumplimiento de la Ley de Víctimas, que busca indemnizar a personas afectadas por el conflicto y devolver millones de hectáreas de tierras a colombianos despojados de ellas por los grupos ilegales armados en las últimas décadas. Pero el gobierno, aseguró Robledo, ha sido incapaz de transformar en hechos sus discursos.

En la devolución de tierras o "no fueron capaces o era para engañar", dijo Robledo al destacar que Santos "ha sido consentido de los medios de comunicación de toda la vida..." hacia su gobierno.

Sin embargo, dijo que ahora frente a esas crecientes críticas en la falta de acción en el tema de tierras y el crecimiento de ataques de la guerrilla "el país está descubriendo al verdadero Santos" al que calificó como un dirigente al que "le están censurando su inhabilidad política, la mediocridad de sus ejecutorias" desde sectores de oposición y en algunos medios.

Para el ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010), quien en los últimos meses ha mantenido constantes encontrones con Santos, "Colombia podría ir mejor de haber mantenido el actual gobierno una línea rigurosa política de seguridad".

"El país va bien, no obstante retrocesos, pero podría ir mucho mejor", dijo Uribe, de quien Santos fue ministro de Defensa del 2006 al 2009.

En distintas encuestas la popularidad de Santos ha venido cayendo.

La popularidad del mandatario era de 58% en abril pasado, fecha de la muestra anterior, y descendió a 48% en julio, según la muestra publicada el 29 de julio por la revista Semana.

La encuesta fue realizada por la empresa Ipsos Napoleón Franco entre 1.009 personas en 13 distintas ciudades del país del 20 al 22 de julio pasado. Tuvo un margen de error de 3,1 puntos porcentuales.