La Conferencia Episcopal Peruana exhortó hoy a las autoridades de "la ex Pontificia Universidad Católica del Perú" a que acoja lo dispuesto por el papa Benedicto XVI y adecúe sus estatutos a la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae.

Los obispos peruanos reunidos en Consejo Permanente manifestaron, en un comunicado oficial, su respaldo al cardenal Juan Luis Cipriani "ante las infundadas acusaciones y agravios que ha recibido" por su participación en el largo litigio contra la casa de estudios.

La prestigiosa universidad privada perdió el derecho a usar en su denominación los títulos de "Pontificia" y de "Católica", de acuerdo a una resolución del pasado 11 de julio dada en el Vaticano.

La decisión se tomó después de que dicha universidad peruana "a partir de 1967 ha modificado unilateralmente sus Estatutos en diversas ocasiones perjudicando gravemente los intereses de la Iglesia", indicó la resolución.

Sin embargo, la asamblea universitaria decidió que hará respetar la denominación oficial, inscrita en los registros públicos peruanos, y deploró el decreto papal que, en su opinión, "contiene diversos aspectos que se oponen a los derechos reconocidos en la Constitución Política y en la legislación peruana".

Sus autoridades han acusado a Cipriani de estar interesado en administrar los bienes de la universidad que ascienden a unos 300 millones de dólares y la vicerrectora Pepi Patrón declaró recientemente que "tendrán que usar la violencia" para sacarlos.

La Conferencia Episcopal también rechazó "las expresiones ofensivas, vertidas en medios de comunicación, tanto contra la persona del Cardenal Secretario de Estado (Tarcisio Bertone), como a las mismas decisiones de la Santa Sede".