Nueve soldados han resultado heridos, tres de ellos de gravedad, tras la explosión de una bomba al paso del vehículo en el que viajaban en Pattani, una de las tres provincias donde se vive un conflicto musulmán separatista en el sur de Tailandia, informa hoy la policía.

Los miembros de las fuerzas armadas realizaban tareas de escolta y seguridad en la zona cuando la bomba, de fabricación casera y enterrada en la carretera, fue detonada en el distrito de Yarang.

En la noche de ayer, dos civiles fueron asesinados por supuestos separatistas musulmanes en la misma provincia, informa el diario "Bangkok Post".

Desde el inició del ramadán, el pasado 21 de julio, al menos 30 personas, la mayoría de ellas efectivos del Ejército y policías, han muerto en acciones llevadas a cabo por los rebeldes, unas veces en pareja y otras en grupos de hasta veinte.

Los ataques con armas ligeras, asesinatos y atentados con explosivos en las provincias de Pattani, Narathiwat y Yala, a pesar del despliegue de unos 40.000 efectivos de las fuerzas de seguridad y a la declaración del estado de excepción.

Cerca de 5.300 personas han muerto a causa de la violencia en la región desde que el movimiento separatista islámico, formado por media decena de grupos, reanudó la lucha armada en enero de 2004.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista del país y exigen la creación de un Estado islámico que integre estas tres provincias, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani, anexionado por Tailandia hace un siglo.