La tercera final entre selecciones latinoamericanas en el fútbol olímpico proclamará un campeón inédito.

¿Acaso la tercera será la vencida para Brasil? Su triunfo 3-0 ante Corea del Sur dejó al equipo de Neymar, Alexandre Pato y Thiago Silva a una victoria de conseguir el único título que le falta por conquistar para completar su sala de trofeos.

¿Será México el que frustre esa ambición y conseguir un oro que sería la mayor gesta olímpica en su historia? Revirtiendo un temprano marcador adverso, el Tri venció 3-1 a Japón y, pierda o gane, tiene garantizada su primera medalla en fútbol.

Por primera vez desde que comenzaron los juegos, en este martes, ningún país de Latinoamérica pudo subir a un podio en Londres.

Pero las victorias de Brasil y México ante sus rivales asiáticos en las semifinales del balompié masculino aseguran que el sábado se colgarán un metal.

El duelo en el estadio Wembley ofrece a Brasil una nueva oportunidad — con la consigna de ahora o nunca — de adjudicarse el oro olímpico, un laurel que se sumará a cinco Mundiales y ocho Copas América.

Los brasileños perdieron las finales de Seúl 1988 y Los Angeles 1984 ante la Unión Soviética y Francia, respectivamente. También debieron consolarse con bronces en Beijing 2008 y Atlanta 1996.

Cualquier metal que no sea de color dorado dejará un sabor amargo en la boca de los brasileños tras presentarse a estos juegos con el equipo que es la base del que dentro de dos años será local en la Copa del Mundo.

"Somos Brasil y aquí estamos por el oro", dijo Leandro Damiao, autor de dos de los goles ante Corea del Sur.

Todo le ha salido a pedir de boca al considerar que los rivales que se perfilaban como los más amenazantes se derrumbaron antes de las rondas definitorias. España y Uruguay se hicieron el harakiri en la primera ronda, mientras que la anfitriona Gran Bretaña se desinfló en una definición por penales.

La última valla es México, el representante de la CONCACAF que ha anotado siete goles en sus últimos partidos para superar con creces su mejor actuación histórica, que se remontaba al cuarto lugar logrado como local en 1968.

"Estamos a 90 minutos de hacer historia", dijo el zaguero mexicano Carlos Salcido.

El martes, en el Old Trafford de Manchester, los goles de Leandro Damiao y el de Rómulo coronaron una actuación redonda de Brasil.

Ahora deberán saltar al campo de Wembley, el estadio de Londres, donde México jugará su tercer partido seguido.

Para vencer a Japón, un equipo que hasta la fecha tenía el arco invicto, los goles de Marco Fabián, Oribe Peralta y Javier Cortés sirvieron para remontar el tanto anotado por Yuki Otsu antes del cuarto de hora.

"Hoy demostramos que México es un equipo de mucho carácter, que sabe sobreponerse a la adversidad. Pero no nos conformamos, queremos la medalla de oro", dijo el técnico de México Luis Fernando Tena.

Será la tercera vez que dos equipos latinoamericanos diriman el oro, la última cuando Argentina superó a Paraguay en Atenas, con gol de Carlos Tevez.

La primera se dio en Amsterdam en 1928, en la que Uruguay se impuso tras disputar dos partidos con Argentina por el oro. Empataron 1-1 en el primero y tres días después, en un segundo partido, los uruguayos ganaron 2-1.

También el martes, Cuba aseguró una tercera medalla en el boxeo cuando el mosca Robeisy Ramírez venció al británico Andrew Selby en los cuartos de final. Ramírez se une al gallo Lázaro Alvarez y al semipesado Julio La Cruz en las semifinales.

Brasil avanzó por séptima vez consecutiva a las semifinales del vóleibol femenino al doblegar en cinco sets a Rusia. Las brasileñas defienden su título de hace cuatro años en Beijing.

La República Dominicana, por su parte, se despidió en los cuartos de final al caer en sets corridos ante Estados Unidos.