Arqueólogos en México hallaron un entierro humano sin precedentes cerca del denominado Templo Mayor de la capital mexicana, en el que se encuentra el esqueleto de una joven mujer rodeado por 1.789 huesos humanos.

Expertos dijeron el martes que por lo general los aztecas cremaban los restos de los integrantes de las clases altas de su sociedad y que incluso entre los plebeyos enterrados nunca habían encontrado tal cantidad de huesos.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia informó que algunos huesos humanos muestran lo que podrían ser marcas de cortes.

La arqueóloga Susan Gillespie indicó que el hallazgo no tiene precedentes en la cultura azteca.

Los investigadores también encontraron lo que creen es el tronco sepultado de uno de los árboles considerados sagrados por los aztecas, que creían sostenía la bóveda celeste.