Para el velocista mexicano José Carlos Herrera todo parecía nuevo en Londres.

Y no era su primera competición, aunque sí sus primeros Juegos Olímpicos codeándose con la elite del atletismo mundial.

"No había vivido absolutamente nada de lo que viví aquí, en ninguna otra competencia", dijo Herrera, quien quedó eliminado en la primera serie de los 200 metros planos con un discreto tiempo de 21.17 segundos.

El mexicano, de 26 años, nunca había tenido tanto tiempo para calentar antes de una prueba. Jamás había corrido en un estadio tan lleno. Y aprovechó la ocasión para tomar nota de los mejores: Usain Bolt y Yohan Blake.

"Me llevo la experiencia de aprender a calentar con tanto tiempo", explicó. "Tengo que agarrar y ser una esponja".

"De la prueba no me voy contento. El tiempo no me gustó y el ejecución, tampoco", añadió Herrera, que esta temporada tenía una mejor marca de 20.57.

Herrera era el único representante de México en la velocidad. Apenas lleva cuatro años en la distancia. Una lesión le apartó de los Panamericanos de Guadalajara, pero pudo llegar a Londres.

En su breve, pero intensa experiencia en los Juegos, no dejó de sorprenderle la manera en la que intimidan algunas de las estrellas de la velocidad.

"Son gente que tiene mucho talento y han trabajado duro para estar ahí", señaló. "A algunos les gusta llamar la atención, otros son más humildes que están en lo suyo y vienen a competir".

"Todos han perdido alguna vez y se han tenido que levantar, que es lo que ahorita me está pasando a mí", añadió.

Pero esa guerra psicológica de gestos y armas extradeportivas no intimidaron al mexicano.

"No me intimida", aseguró. "Las estrellas son iguales que ustedes y yo. Si crees que eres menos que ellos, no tiene caso".