La cubana Marlies Mejías se tuvo que conformar el martes con un diploma en lugar de una medalla, al conquistar el octavo lugar en el omnium del ciclismo de los Juegos Olímpicos de Londres.

Mejías, de 21 años, fue la mejor latinoamericana en la prueba. Si bien tuvo algunos problemas en las distancias largas, gracias a una envidiable aceleración y potencia en los sprint, se las arregló una y otra vez para recuperar parte del terreno perdido ante especialistas en pruebas de resistencia.

En las pruebas cortas, la historia fue otra. Se hizo notar como una de las ciclistas más veloces de la contienda.

La habanera sumó 57 puntos, 39 más que la británica Laura Trott, quien totalizó 18 puntos y se llevó el oro. En esta especialidad, que combina pruebas de resistencia y velocidad, la ciclista con menos puntos es la que gana.

Mejías, medallista de bronce en el omnium de los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011, tuvo su mejor desempeño en los 500 contrarreloj, donde se ubicó en el quinto lugar.

La cubana ocupó el octavo puesto en la vuelta lanzada en velocidad, lo que parecía presagiar mejores momentos. Pero en la prueba de 20 kilómetros por puntos dejó en evidencia que las modalidades de largo aliento no son su fuerte y terminó en el duodécimo puesto.

Repitió el noveno lugar en la prueba por eliminación y la persecución individual, en ambas su velocidad fueron sus mejores argumentos.

Su mayor tropiezo fue la carrera de 10 kilómetros scratch donde quedó relegada a la 14ta posición.

Las otras dos latinoamericanas en el omnium, la colombiana María Luisa Calle y la venezolana Angie González, terminaron en los puestos 16 y 18, respectivamente.