Las fuerzas del régimen sirio y los rebeldes protagonizaron hoy intensos enfrentamientos en el corazón de la ciudad septentrional de Alepo, así como en otras localidades del país, informaron activistas opositores.

El portavoz del llamado Consejo Revolucionario de Alepo, Abu Feras, señaló a Efe por internet que fuertes choques se registraron en la céntrica plaza de Saad Alá y cerca de la zona de Bab Yanin, donde se localiza uno de los mercados importantes de la ciudad.

La mayoría de los barrios de Alepo están siendo blanco de bombardeos intensos lanzados por el Ejército sirio, destacó el activista, que relató que también fueron encontrados los cadáveres de diez personas con las manos atadas en las proximidades de una sede de los servicios secretos aéreos en Alepo.

En el barrio de Salahedín, escenario de duros combates en los últimos días, todavía hay cadáveres en las calles debido a que resulta difícil recogerlos por la presencia de francotiradores, apuntó Feras.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó en un comunicado de que los enfrentamientos se extendieron hoy al barrio de Al Ashrafiya, en el norte de Alepo, donde los rebeldes atacaron una sede del Ejército sirio.

Este grupo de derechos humanos agregó que al menos doce personas murieron por bombardeos en el barrio de Seif al Daula, al tiempo que se escucharon explosiones en los de Salahedín y Al Sajur.

La opositora Red Siria de Derechos Humanos afirmó que al menos 34 personas murieron hoy en actos de violencia en distintas partes de Siria, la mayoría de ellas en Alepo, mientras la Comisión General de la Revolución Siria cifró a 24 los fallecidos.

Según los activistas Comités de Coordinación Local, las fuerzas del régimen bombardearon y se enfrentaron a los rebeldes en localidades de las provincias de Deir al Zur (este), Homs (centro), Deraa (sur) e Idleb (norte).

El Ejército sirio mantiene su ofensiva contra los insurgentes en Alepo y otras zonas del país después de que en la víspera medios oficiales informaran de la destitución del primer ministro sirio, Riad Hiyab, cuyo paradero sigue siendo un misterio.

Los grupos opositores anunciaron la deserción de Hiyab, considerada la de mayor nivel desde que comenzaron las protestas contra el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, en marzo de 2011.