La Bolsa de Tokio cerró hoy en su máximo en casi un mes ante la esperanza de que el Banco Central Europeo (BCE) tome medidas para abordar la crisis, en una sesión en la que el comercio de derivados estuvo parado una hora y media por un fallo técnico.

El índice Nikkei ganó 77,02 puntos, el 0,88 por ciento, y quedó en 8.803,31 unidades, mientras el Topix, que agrupa a todos los valores de la primera sección, avanzó 7,97 puntos, un 1,08 por ciento, hasta 743,70 enteros.

Los sectores que lideraron las ganancias fueron el de gas y electricidad, el siderúrgico y el pesquero y forestal, al tiempo que el único que terminó a la baja fue el de maquinaria de precisión.

Los inversores mantuvieron hoy el optimismo tras las ganancias de la víspera en las bolsas europeas y Wall street, en medio del optimismo sobre eventuales acciones del BCE para aliviar la situación de países como España e Italia.

"Los comentarios de un funcionario del Gobierno Alemán de que el país respalda al BCE en la compra de bonos de países del Sur de Europa hizo que los inversores se mostraran menos cautos sobre la crisis de deuda en Europa", dijo Fumiyuki Nakanishi, analista de SMBC Friend Securities, a la agencia Kyodo.

La sesión de hoy estuvo además marcada por una avería que paralizó durante hora y media el intercambio de derivados, incluidos los futuros del Topix y de los bonos del Gobierno, lo que frenó los intercambios al contado (spot trading).

Entre las subidas destacadas estuvieron las de las eléctricas, tras las caídas sufridas recientemente por la preocupación sobre sus resultados por la detención de casi todos los reactores nucleares de Japón a raíz de la crisis de Fukushima.

Así, Kansai Electric Power se apreció un 10,4 por ciento y Tohoku Electric Power se disparó un 12,1 por ciento.

También Sharp atrajo las compras y terminó con una subida del 1,1 por ciento tras las caídas que siguieron a la publicación la semana pasada de sus resultados financieros del segundo trimestre, en el que triplicó sus pérdidas.

Entre los que sufrieron descensos destacados estuvo el fabricante de instrumentos de medición Horiba, que se desplomó un 18,2 por ciento tras revisar a la baja su previsión de resultados hasta diciembre.

En la primera sección terminaron al alza 1.017 valores, frente a 495 que lo hicieron con pérdidas y 151 que concluyeron sin variación respecto al lunes.

En total cambiaron de manos 1.466,12 millones de acciones, ligeramente por encima de los 1.446,96 millones de la víspera.