El líder norcoreano Kim Jong-un ha inspeccionado una unidad militar del país de cara al ejercicio anual que Corea del Sur y EEUU llevarán a cabo en la región en las próximas semanas, indicó hoy la agencia estatal KCNA.

Kim inspeccionó una subunidad dentro de la Unidad 552 del Ejército Popular de Corea del Norte y entregó prismáticos y rifles a los soldados tras expresar su deseo de que defiendan "el querido país socialista" de un modo "tan firme como un muro de hierro", indicó la KCNA.

El líder norcoreano participó en una sesión de fotos con los militares, a quienes instó a estar plenamente preparados para una situación de guerra y les ofreció algunos consejos tácticos, según la agencia.

La inspección a esta unidad, que se ha producido dos meses después de la última realizada por Kim a finales de mayo, es una aparente demostración de firmeza militar de Corea del Norte ante el próximo ejercicio anual Guardián de la Libertad Ulchi que las fuerzas de EEUU y Corea del Sur realizarán del 20 al 31 de agosto.

Pyongyang criticó ayer duramente estas maniobras conjuntas en la península coreana, que considera "un ensayo de guerra total" por parte de los aliados orientado a una futura invasión al país comunista.

Un total de 56.000 soldados surcoreanos y aproximadamente 30.000 efectivos de Estados Unidos, parte de ellos procedentes de bases del país norteamericano en el Pacífico, se movilizarán para este ejercicio de defensa que se celebra anualmente desde 1976.

Observadores neutrales de una comisión de supervisión de la ONU inspeccionarán la ejecución del ejercicio, según el Comando de las Fuerzas Combinadas (CFC) de los aliados, para certificar que éste se lleva a cabo en conformidad con el acuerdo de armisticio firmado al término de la Guerra de Corea (1950-53).

Este armisticio, que permanece en vigencia al no haber sido sustituido por un tratado de paz, hace que Norte y Sur sigan en estado técnico de guerra desde hace seis décadas.

Dada esta situación, unos 28.500 efectivos militares de Estados Unidos permanecen estacionados en Corea del Sur, país al que el Ejército estadounidense se compromete a defender ante un hipotético ataque del Norte.