La excongresista Gabrielle Giffords, quien recibió un disparo en la cabeza en un tiroteo en el que hubo 6 muertos y 13 heridos el año pasado, apoya un posible acuerdo de su agresor con la Justicia que puede condenarlo a cadena perpetua, informaron hoy medios estadounidenses.

Giffords ha estado en contacto con la Oficina del Fiscal que lleva el caso y según indicó su esposo el exastronauta Mark Kelly, apoyan un acuerdo que les evite un largo proceso judicial.

"No hablamos por todas las víctimas o sus familias, pero Gabby y yo estamos satisfechos con este acuerdo" para declararse culpable, indicó Kelly en un correo electrónico enviado al diario The Wall Street Journal.

"El dolor y la pérdida causada por lo sucedido el 8 de enero de 2011 son incalculables. Evitarnos un juicio nos permitirá -y espero que a toda la comunidad de Arizona del Sur- continuar con nuestra recuperación y seguir adelante con nuestras vidas", agregó.

El apoyo de Giffords al acuerdo judicial se produce horas antes de una audiencia en la que el acusado del tiroteo Jared Lee Loughner se espera que se declare culpable, por lo que puede ser condenado a cadena perpetua y evitar la pena de muerte.

Loughner, de 23 años, se enfrenta a 49 cargos por asesinato e intento de asesinato por el tiroteo perpetrado en enero de 2011 en Tucson (Arizona) durante un encuentro con votantes, en el que murieron 6 personas y 13 resultaron heridas, entre ellas Giffords.

El acusado se declaró no culpable de los 49 cargos en marzo de 2011 y se estableció una audiencia posterior para analizar sus facultades mentales.

El caso criminal en su contra se suspendió indefinidamente en mayo cuando un juez federal de Arizona declaró a Loughner incompetente para someterse a un juicio y fue trasladado a un hospital psiquiátrico del sistema carcelario en Springfield (Misuri).

No obstante, fuentes cercanas al caso adelantaron el fin de semana al diario Los Ángeles Times, que psiquiatras que lo han tratado declararán que Loughner es consciente de los hechos y entiende la gravedad de los cargos en su contra.

La Corte Federal de Distrito de Arizona convocó para este martes una audiencia en la que se evaluarán las condiciones mentales del acusado, a la que seguirá otra audiencia en la que se espera que su defensa cambie su declaración a culpable.

De este modo, Loughner, quien desde su arresto inmediatamente después del tiroteo, fue sometido a multitud de evaluaciones psicológicas, no se enfrentaría a la pena capital, que había solicitado en un principio la fiscalía, y encararía cadena perpetua.

Durante su última vista, Loughner tuvo que ser sacado temporalmente de la sala por haber gritado frases como "ella murió frente a mí", y otras aparentes incoherencias.

Giffords, era congresista por Arizona, pero renunció a su escaño el pasado enero para centrarse en su recuperación, que continúa más de un año después con un programa de rehabilitación en un hospital de Houston (Texas).