Ante la inminente deserción de su socio principal en carreras de carros de serie, Dodge decidió abandonar la competición de Nascar al final de esta temporada.

La decisión anunciada el martes impacta la participación de Dodge en las series de la Copa Sprint y el campeonato Nationwide Series. Penske Racing actualmente corre dos Chargers de Dodge en la Copa Sprint y dos Challengers de Dodge en el Nationwide, pero Penske anunció en febrero que correrá vehículos Ford para la temporada 2013, lo que hizo tambalear a Dodge.

Dodge, que a principios de este año se renombró a sí misma como SRT Brand and Motorsports, indicó que la medida de Penske tuvo un impacto en la decisión. Ralph Gilles, director ejecutivo de SRT, dijo que la compañía había estado analizando todas sus opciones durante cinco meses antes de tomar la decisión el viernes.

"Al final, simplemente no logramos desarrollar la estructura correcta para competir al nivel y calidad a los que estamos acostumbrados a hacerlo", dijo Gilles. "No saben cuánto nos duele. Nos sentimos tan devastados como los demás".

Gilles no descartó un regreso a NASCAR en el futuro y agregó que los compromisos de la compañía en las carreras en Canadá y en la serie ARCA no sufrirán cambios.

De los cuatro fabricantes que participan en la serie de carreras, Dodge ocupa el último lugar, si bien registra tres victorias en las primeras 21 carreras de la Copa Sprint, una más que Ford. Chevrolet está en primer lugar, seguido por Toyota y Ford.

Dodge regresó a la competición de NASCAR en 2001 después de una ausencia de casi 25 años y actualmente cuenta con los dos equipos de Penske, el auto número 2 conducido por Brad Keselowski y el número 22 del piloto Sam Hornish hijo.