El exvicecanciller argentino Roberto García Moritán, involucrado en un litigio con Uruguay por supuesto intento de soborno en la licitación de un canal de administración compartida, negó las acusaciones en su contra en una columna publicada hoy por el diario bonaerense Clarín.

"Desde hace meses, una calumnia me tiene en los diarios de manera insistente a pesar de no haber cometido acción incorrecta alguna. Un episodio indignante por ser absolutamente falso", subrayó Moritán en la columna.

El escándalo bilateral se desató en mayo, cuando la oposición uruguaya denunció que a los funcionarios de la Comisión de Administración del Río de La Plata (CARP), a cargo de la gestión del canal Martín García, les habían ofrecido una coima de un millón de dólares para favorecer a la firma holandesa Riovía en la licitación para obras en el cauce.

El diplomático uruguayo Francisco Bustillo mencionó ante el Congreso de su país "una conversación conmigo que, a su juicio, de haber continuado podría haber desembocado en un soborno" para favorecer a Riovía en el contrato para el dragado y profundización del canal, recordó García Moritán, que calificó la acusación de "temeraria y absurda".

"De haber existido el supuesto soborno, lo lógico y elemental hubiera sido que (Bustillo) no quiera tener relación alguna con la empresa involucrada", escribió García Moritán, actual embajador y presidente de la conferencia de la ONU sobre armas.

Por el contrario, sostuvo Moritán, Bustillo continuó reuniéndose con la cúpula de Riovía.

"De haber existido el episodio, lo que debió haber hecho Bustillo era efectuar la denuncia correspondiente ant la Justicia en tiempo oportuno", continuó el embajador argentino.

La reunión entre García Moritán y Bustillo, reconocida por ambas partes y también por fuentes de Riovía, se celebró a finales de 2010, pero el diplomático uruguayo no mencionó el intento de coima hasta el pasado mayo, lo que propició la apertura de una causa judicial para investigar el episodio en Argentina.

El Gobierno de Cristina Fernández pidió a Uruguay el pasado fin de semana que haga lugar al exhorto judicial enviado por Argentina para que Bustillo declare en la causa sobre supuestos sobornos para favorecer a Riovía.

Además, el Gobierno argentino solicitó a las autoridades uruguayas que retiren la inmunidad diplomática a Bustillo para que sea investigado en una causa por presuntas irregularidades en la importación de automóviles extranjeros.

El enfrentamiento ha escalado en las últimas semanas, en mitad de la convocatoria de concurso internacional para la profundización y el dragado del canal, del que Argentina decidió excluir a Riovía de forma unilateral, una decisión que no respaldó Uruguay.